17 de diciembre 2008 - 00:00

La deflación ataca: precios cayeron un 1,7% en noviembre

El índice de los precios al consumo en Estados Unidos bajó en noviembre un 1,7% con respecto al mes anterior. Se trata del mayor retroceso desde su publicación en 1947, según datos oficiales difundidos este martes por el Departamento de Trabajo.
Los analistas esperaban una baja del índice del 1,3%. La caída se conoció horas antes de que la Reserva Federal norteamericana informara una fuerte disminución de las tasas de corto plazo.
De todos modos, sin alimentación y energía, el índice de los precios al consumo se mantuvo estable en noviembre con relación a octubre, tras haber bajado un 0,1% el mes precedente.
La fuerte baja mensual del índice generó una neta desaceleración de la inflación sobre un año, cuya tasa cayó en noviembre al 1,1% anual, contra el 3,7% en octubre y el 5,6% en relación con su punto más alto, alcanzado en julio.
El descenso del índice se explica por la caída de los precios de la energía, consecuencia directa del hundimiento de las cotizaciones del petróleo en el mercado mundial.
Los precios de los productos energéticos cayeron así un 17% en noviembre en relación con octubre, su mayor baja desde que se inició la estadística (1957). Los precios del combustible registraron su mayor caída histórica, del 29,5%.
Esta nueva baja de precios actualiza la cuestión de la deflación, relacionada con la Gran Depresión de los años 30 o de la «década perdida» de los 90 en Japón. La deflación es generalmente definida como una baja generalizada de precios, en todos los sectores de actividad.
«Las condiciones monetarias de una deflación duradera no están reunidas», estimó sin embargo John Ryding, de RDQ Economics, aludiendo a la política de la Fed que provee abundante liquidez al mercado desde hace meses.
«En la medida en que los consumidores se beneficien con los precios bajos y en la medida en que ese descenso de precios sea de corta duración», esa disminución de precios de noviembre «no es una deflación», escribió Stephen Gallagher (Société Générale). Gallagher toma como evidencia el alza de ventas constatada durante el fin de semana largo de Thanksgiving, a fines de noviembre.
Según el analista, una nueva baja de los precios en diciembre podría incluso contribuir al aumento de los gastos de consumo de las familias en volumen en el primer trimestre de 2009. El economista independiente Joel Naroff comparte esta opinión. «La caída récord de los precios de la gasolina no tuvo solamente un efecto moderador sobre la inflación, también ayudó a las familias a reconstituir sus ingresos», afirmó, considerando incluso probable una «fuerte alza» del consumo cuando vuelva la confianza.
Naroff subrayó, por otra parte, que los precios de la alimentación, de los alquileres, de las comunicaciones, cuidados médicos y vestimenta continúan aumentando.
Por el momento, la moderación de precios no presiona a los salarios a la baja. Según el Departamento de Trabajo, el ingreso semanal real promedio aumentará un 2,3% en noviembre, luego de un alza del 1,6% en octubre.

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