La economía explica lo mejor y lo peor

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Ayer el Dow cerró en 11.005,97 puntos (avanzó un 0,08%), el valor más alto desde el 8 de septiembre de 2008, apenas siete días antes de la fecha que muchos adjudican al inicio de la crisis financiera (con la quiebra de Lehman Brothers). Al mismo tiempo, ayer Barack Obama alcanzó el punto más bajo de aprobación popular desde que asumiera la presidencia (el 48% de los norteamericanos desaprueba su gestión y sólo el 45% está de acuerdo con ella, según la medición diaria que realiza Gallup).

Lo interesante del caso es que para ambos fenómenos podemos esgrimir una misma explicación: la economía. En lo que nos compete -que es lo bursátil- la explicación es simple, aun cuando el organismo encargado de definir cuando el país entra o sale de una recesión (el NBER) se muestra remiso a decretar que ya volvimos a la normalidad no se puede discutir que la velocidad con la que han mejorado muchos indicadores económicos ha sido sorprendente. Uno de los tantos ejemplos es el índice del temor (el VIX) del cual hemos hablado innumerables veces y que quedó ayer en el punto más bajo desde julio de 2007. Otro es el propio mercado bursátil, que medido con el S&P 500 ha ganado el 77% en doce meses. Pero vayamos un paso más adelante: el 57% de los norteamericanos dice que el tema económico será muy importante al momento de decidir su voto en las elecciones legislativas del próximo 2 de noviembre (en 2006 habían sido Irak y el terrorismo). Al mismo tiempo y por primera vez en seis años el Partido Republicano es más popular que el demócrata, lo que evidencia que el ciudadano medio aún no percibe los beneficios de la recuperación económica. Podremos estar de acuerdo o no con las políticas que ha venido implementando el Ejecutivo, pero lo que no podemos discutir es que dados los tiempos que nos tocan, un gobierno débil como el que tenemos y que parece seguiremos teniendo, no es lo mejor. ¿El balance de Alcoa? No tan bueno como se esperaba.

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