17 de octubre 2017 - 00:00

La elección regional en Venezuela echa más nafta al fuego de la crisis

La MUD no reconoció el resultado, pero algunos de sus dirigentes descartaron hablar de fraude, aumentando la división interna. El presidente obtuvo un cheque para radicalizarse, afirman analistas.

Ofensiva.  El candidato a gobernador para el estado de Miranda, Carlos Ocariz, se refirió a las irregularidades durante la votación, aunque no desconoció los resultados que le dieron el triunfo al oficialismo.
Ofensiva. El candidato a gobernador para el estado de Miranda, Carlos Ocariz, se refirió a las irregularidades durante la votación, aunque no desconoció los resultados que le dieron el triunfo al oficialismo.
Caracas - La oposición venezolana descartó ayer asistir a cualquier reunión que busque un diálogo con el Gobierno de Nicolás Maduro, mientras no se realice una auditoría de las elecciones regionales del domingo, cuyos resultados desconoce.

"No asistiremos a ningún proceso de exploración, conversación o negociación, hasta tanto no se hayan aceptado las auditorías y cambios que requieren la pulcritud inherentes al ejercicio de los derechos políticos de los venezolanos", anunció Angel Oropeza, en nombre de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

La MUD exigió una auditoría total del proceso electoral, "que no sea impuesta por el ente comicial" -el Consejo Nacional Electoral, al que acusa de servir al Gobierno- y que contemple "verificación internacional confiable".

El oficialismo, que tenía 20 gobernaciones, celebró ganar 17 de las 23 en disputa, pues los sondeos daban a la MUD la posibilidad de obtener 18 estados. Además, se atribuyó el último que quedaba por definirse, Bolívar, aunque el Consejo Nacional Electoral (CNE) aún no lo anunció. La participación fue elevada, del 61%, algo que se esperaba ayudara al antichavismo a vencer.

La coalición opositora denunció que "el régimen asumió el camino del fraude, la violencia, irregularidad, manipulación, ventajismo, extorsión y chantaje para torcer y desconocer la voluntad de los venezolanos".

Los candidatos de la MUD en el estado Vargas (litoral), José Manuel Olivares, y en el estado Delta Amacuro (noreste), Larissa González, anunciaron que impugnarán los resultados.

Mientras que Carlos Ocariz, aspirante a suceder al líder opositor Henrique Capriles como gobernador de Miranda, denunció irregularidades en el Estado, bastión del antichavismo, pero no habló directamente de una impugnación.

No obstante, otros dirigentes opositores bajaron el tono a las denuncias de fraude. Henri Falcón, quien buscaba un tercer mandado como gobernador de Lara, reconoció los resultados en ese Estado. "En una elección se puede ganar o perder y responsablemente lo digo: nosotros perdimos", afirmó a la prensa.

"Yo no hablaría de fraude, porque tenés que tener las pruebas y ¿dónde están las pruebas? Ventajismo es una cosa y fraude otra", dijo por su parte el diputado opositor José Guerra.

"Los hechos son que el Gobierno sacó un poco menos de votos que en las parlamentarias de 2015 y nosotros sacamos muchísimo menos que en 2015. A nosotros nos mató la abstención, nos hicimos daño nosotros mismos", agregó.

Mientras que el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, aseguró que "no se pueden reconocer" los resultados porque las irregularidades "repiten variables de ilegalidad, incertidumbre y fraude que hemos venido denunciando".

Los nuevos cruces entre el Gobierno y el oposición empantana más los intentos por avanzar un diálogo bajo el auspicio de República Dominicana, señalaron analistas.

Los comicios eran vistos como una oportunidad para la MUD de mostrar su fuerza de cara a incipientes acercamientos para las conversaciones.

Pero ahora "la vía de negociación política entre Maduro y oposición para rescatar equilibrios se rompe estrepitosamente", opinó el analista Luis Vicente León.

"Entramos en una situación muy delicada, lo que se presagia es más confrontación", comentó, por su parte, el politólogo Luis Salamanca.

Atacho Stalin, un trabajador público de 47 años, sintió "que hubo trampa". "Lo que viene no es bueno. Esto va a agarrar candela, yo creo que van a volver las protestas", dijo.

León prevé una mayor radicalización política del Gobierno "para protegerse". También podrían fortalecerse los duros de la oposición, que rechazaron ir a los comicios y preferían seguir en las calles.

La frustración y las divisiones dificultan la consolidación de la oposición, estimó el analista Diego Moya-Ocampos, del IHS Markit (Londres).

"La opción de diálogo y la salida electoral se van cada vez más distantes y de nuevo la protesta de calle y la comunidad internacional van a marcar la pauta", consideró.

Los gobernadores electos serán juramentados ante la oficialista Asamblea Nacional Constituyente hoy, informó su presidenta, Delcy Rodríguez.

Agencias AFP, DPA,


Reuters, ANSA y EFE

Dejá tu comentario