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La generación traumada por el 11-S se liberó de su peor fantasma
Mientras que las generaciones anteriores vivieron bajo el espectro de la amenaza nuclear y la Guerra Fría, los que todavía estaban en la escuela en septiembre de 2001 se criaron bajo la sombra del miedo sembrado por Al Qaeda.
Cuando el domingo a la noche se anunció la muerte de Bin Laden, fue notable el número de estudiantes que acudió de inmediato a la Casa Blanca, gritando «¡USA, USA!» y dando manotazos al aire en señal de alegría.
«Para los miembros de nuestra generación, el 11-S ha servido para encarnar ese momento de ¿dónde estabas cuando...?», dijo Ryan Eshoff, de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). «La muerte de Bin Laden creó un revuelo inmediato como pocas cosas que haya visto antes», agregó el estudiante de 20 años, que escribe para el periódico estudiantil de UCLA, The Daily Bruin.
Shawn Summers, un estudiante de la Universidad de Georgetown en Washington DC, dijo que la muerte de Bin Laden entierra un «fantasma que ha perseguido nuestras vidas desde que tenemos uso de razón».
El 11 de septiembre «lanzó una nube sobre nosotros, sin duda. Durante unas pocas horas la noche del domingo, al menos para mí, fue como si los (comandos) SEAL hubiesen disparado contra todas nuestras dudas a nivel nacional sobre su muerte», comentó el joven.
«Sólo por una noche, la muerte de Bin Laden fue una clara victoria, que hacía muchísima falta en una era de contrainsurgencia y guerra irregular y terrorismo y una economía que nadie sabe cómo arreglar», agregó.
Mientras generaciones mayores pueden recordar cómo era subirse a un avión antes de los atentados de 2001 sin tener que sacarse los zapatos ni los cinturones ni correr el riesgo de que se les confiscaran artículos de higiene personal o cortaplumas, los veinteañeros actuales apenas notan la diferencia.
«La gente de mi edad y un poco más apenas puede recordar la época anterior a los códigos de colores de las advertencias de seguridad. Pero sólo eso», escribió Summers en la página web del Frum Forum.
El cadete William Walker, quien tenía 12 años el 11 de septiembre de 2001, afirma que la muerte de Bin Laden fue un momento decisivo para la gente de su edad.
«Durante diez años de mi vida y de la vida de mi generación, este hombre realmente había sido el símbolo del mal para todos nosotros. Fue el responsable de haber planeado el asesinato de civiles inocentes en suelo estadounidense», afirmó a la cadena CNN.
«Yo diría que la noticia de su muerte fue un alivio, que eliminó la amenaza para Estados Unidos», apuntó.
Hubo quienes criticaron la explosión de alegría y patriotismo que siguió a la muerte de Bin Laden, diciendo que la muerte de cualquier persona está mal, y que los cantos de «¡USA, USA!» fueron de mal gusto. Pero en el periódico estudiantil de Harvard, The Crimson, Alexandra Petri comparó a Bin Laden con el señor tenebroso de la saga de Harry Potter.
«Osama es nuestro Voldemort. Es nuestro Emperador Palpatine. Él es el Rostro del Mal, un vestigio mítico de cuando éramos demasiado jóvenes para darnos cuenta de que el mal no tiene rostro», escribió.
«Después de todo, a nuestra generación en general no se le permitió llamar malvado a nadie. Nadie es malo, nos dijeron. Excepto Osama. El era pura maldad, un objetivo aceptable», aseguró.
«Por lo tanto, para la gente de mi edad, la idea de que la noticia de la muerte de Osama no fuera recibida con absoluto regocijo es ridícula», añadió.
Sin embargo, aun cuando sigue celebrando la muerte de Bin Laden, la generación 11-S tiene pocas ilusiones de que la amenaza del terrorismo disminuya en el corto plazo; de hecho, ya fueron elevados los niveles de alerta en medio de temores de venganza.
Agencia AFP


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