Fue en un contexto donde la producción cayó 5,6% interanual y continúa el contexto recesivo para la economía. Alerta por altas tasas de interés y falta de liquidez para los próximos meses.
La utilización de la capacidad instalada cayó en agosto 4,3 puntos porcentuales en la comparación interanual, en medio de un contexto recesivo para la economía argentina, pero en relación con julio anotó suba de 2,9 puntos, informó ayer el INDEC. Esta fue la cuarta caída anotada por el indicador en la comparación con el mismo período del año pasado, luego de la fuerte crisis cambiaria que generó una aceleración de la inflación, en conjunto con la sequía, que afectó a diversas zonas del país, y a los sucesivos aumentos de tarifas.
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El dato se dio a conocer luego de que en agosto, el Estimador Mensual Industrial anotara una merma 5,6% interanual, mostrando el cuarto mes consecutivo de contracción de la actividad y ubicándose por debajo de los niveles del 2016. En el tercer trimestre parece haberse amplificado el freno sobre la actividad económica y empieza a preocupar el aumento del desempleo, ya que este sector suele ser más intensivo en la contratación de mano de obra. También se vería un deterioro en los indicadores de pobreza a indigencia debido a la caída de los ingresos reales por el fuerte avance de la inflación, que para septiembre se ubicaría en torno a 6,5%.
Entre los rubros que finalizaron por encima del nivel general se destacaron el de Industrias metálicas básicas (85,2%), Refinación de petróleo (78,1%), Productos del tabaco (76,7%), Papel y cartón (76,1%), Minerales no metálicos (72,1%). Por debajo terminaron Productos alimenticios y bebidas (61,7%), Productos de caucho y plástico (57,6%), Industria automotriz (54,1%), Metalmecánica, excepto automotores (53,9%), Edición e impresión (53,9%) y Productos textiles (53,4%).
Hay que tener en cuenta que en economía, cuando la utilización de una industria alcanza el 75% se suele pensar en expandir la actividad, lo que implica un mayor nivel de inversiones. De todas formas, las elevadas tasas de interés (que buscan reducir la tasa de inflación) y la menor liquidez disponible están atentando contra el financiamiento y la expansión del PBI. Para los próximos meses se espera que la actividad siga por este sendero bajista, ya que para este año se prevé una merma de entre 2,4% y 3%, aproximadamente. La industria, en particular, anotaría una caída más cercana al 2%, gracias al buen desempeño de la primera parte del año y de algunos sectores en particular, como los exportadores, entre otros.
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