La revolución de la inteligencia artificial dejó de ser una discusión sobre productividad para convertirse en un debate sobre cómo se construirá el talento del futuro.
Alertan sobre el "sesgo hacia la antigüedad": cómo la IA está cerrando la puerta de entrada al mercado laboral
Las empresas evitan contratar y formar jóvenes profesionales, ya que los algoritmos ejecutan las tareas básicas más rápido y a menor costo. Prefieren retener perfiles senior que supervisen herramientas de inteligencia artificial.
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El primer empleo, el peor empleo
Las empresas asignan a los algoritmos las tareas rutinarias que antes hacían los empleados junior.
En Estados Unidos, Europa y América latina comienzan a multiplicarse las señales de un fenómeno que los especialistas en el mercado laboral bautizaron como un “sesgo hacia la antigüedad”.
Alude a una actitud cada vez más frecuente entre las empresas: frente a la posibilidad de automatizar tareas repetitivas mediante IA, prefieren retener profesionales experimentados capaces de revisar, validar y dirigir el trabajo generado por algoritmos antes que contratar perfiles junior para realizar esas mismas actividades.
El cambio resulta especialmente visible en los puestos de entrada al mercado laboral. Actividades como investigación básica, elaboración de primeros borradores, programación sencilla, análisis preliminares de datos o atención inicial al cliente actualmente son ejecutadas por asistentes de inteligencia artificial en cuestión de segundos, reduciendo la necesidad de incorporar empleados sin experiencia para esas funciones.
Uno de los datos más citados en este debate proviene de investigaciones difundidas por el Foro Económico Mundial, que señalan que las ofertas de empleo de nivel inicial en Estados Unidos registraron una caída cercana al 35% durante los últimos 18 meses.
Este retroceso está asociado en gran medida a la adopción acelerada de herramientas de inteligencia artificial por parte de las empresas.
El organismo destaca que no sólo disminuye la cantidad de vacantes, sino que también cambia profundamente la naturaleza del trabajo disponible para quienes comienzan sus carreras profesionales.
Kathryn Diaz, directora global de Recursos Humanos de Cognizant, sintetizó este escenario en un artículo publicado por el Foro Económico Mundial. Dice que “las contrataciones de nivel inicial siguen siendo cruciales para las empresas” y que la cuestión no debería plantearse como una elección entre incorporar IA o contratar jóvenes talentos. En su visión, ambos elementos deben complementarse para sostener la innovación y el desarrollo organizacional.
Hacia la desaparición de las tareas rutinarias
Otros informes del Foro Económico Mundial sostienen que la automatización eliminará millones de tareas rutinarias durante los próximos años, pero también creará nuevas ocupaciones ligadas a la supervisión, integración y aprovechamiento estratégico de estas tecnologías.
Y advierte que el desafío consiste en cómo formar a quienes ocuparán esos nuevos puestos si desaparecen precisamente las posiciones que históricamente funcionaban como puerta de entrada al mundo laboral.
En Europa, informes de la Fundación Funcas y de BBVA Research coinciden en que la inteligencia artificial tendrá efectos desiguales según el nivel de calificación y la naturaleza de las tareas desempeñadas.
Y agregan que los trabajos más expuestos son aquellos caracterizados por “actividades administrativas repetitivas, procesamiento estandarizado de información y generación de contenidos básicos”, precisamente segmentos donde tradicionalmente se concentraban numerosos profesionales jóvenes durante sus primeros años laborales.
Este cambio alimenta el llamado “sesgo hacia la antigüedad”. En lugar de construir grandes equipos con una base amplia de empleados junior supervisados por mandos medios y directivos, algunas organizaciones comienzan a operar con estructuras más reducidas donde unos pocos especialistas experimentados coordinan sistemas automáticos capaces de producir gran parte del trabajo operativo.
El fenómeno no comenzó hoy. “A partir del primer trimestre de 2023, el empleo junior en las empresas que adoptan IA disminuyó drásticamente en comparación con las que no la adoptan, mientras que el empleo senior continuó aumentando. La caída de los perfiles junior se debe principalmente a una contratación más lenta y no a un aumento de los despidos", explican los expertos Seyed M. Hosseini y Guy Lichtinger en un estudio publicado recientemente en Estados Unidos.
Los costos ocultos para el mediano plazo
Desde una perspectiva estrictamente económica, la lógica resulta comprensible. Un profesional senior apoyado por herramientas de IA puede multiplicar su productividad y resolver tareas que antes requerían varios integrantes del equipo.
Para muchas compañías, esto implica menores costos de contratación, capacitación y supervisión, además de una aceleración significativa de los tiempos de ejecución.
Sin embargo, distintos expertos advierten que esa eficiencia inmediata podría esconder costos estratégicos importantes. Si las organizaciones dejan de incorporar personal de entrada durante varios años, la reserva de futuros especialistas, gerentes y directivos comenzará a reducirse.
En otras palabras, el ahorro presente podría traducirse en una escasez de liderazgo y conocimiento acumulado en el mediano plazo.
Este riesgo fue señalado también en publicaciones recientes del Foro Económico Mundial, donde se advierte que eliminar los escalones iniciales de aprendizaje puede deteriorar la transferencia de conocimientos, debilitar los planes de sucesión y dificultar la renovación permanente de capacidades dentro de las empresas.
En América latina, donde buena parte de los servicios profesionales exportables se apoyan en talento joven y costos competitivos, la automatización amenaza con modificar las estrategias tradicionales de contratación.
Sectores como desarrollo de software, marketing digital, soporte administrativo, análisis documental o creación de contenidos ya incorporan herramientas capaces de resolver gran parte de las tareas básicas que antes constituían el entrenamiento cotidiano de los nuevos empleados.
El debate sobre el desarrollo de nuevas habilidades
En este contexto, la firma internacional de capacitación tecnológica Wawiwa Tech impulsa programas específicos para preparar trabajadores en competencias adaptadas a la economía impulsada por IA.
Desde esta organización sostienen que la inteligencia artificial no elimina la necesidad de formar personas, sino que modifica radicalmente qué habilidades deben desarrollarse.
La capacidad de formular instrucciones efectivas, validar resultados, detectar errores, interpretar información y ejercer criterio humano adquiere un peso creciente frente a la mera ejecución mecánica de tareas.
Pero los mismos estudios destacan una paradoja: las mismas herramientas que reducen la demanda de puestos junior incrementan la necesidad de competencias avanzadas.
Ya no alcanza con producir un documento o escribir código: resulta imprescindible evaluar la calidad de lo generado por los modelos automáticos, comprender sus limitaciones y asumir responsabilidad sobre las decisiones finales.
En este punto, BBVA Research también destacó que la IA puede actuar como complemento del trabajo humano más que como sustituto absoluto, siempre que exista una adecuada adaptación de las capacidades laborales.
En ese sentido, sostiene, los beneficios económicos dependerán en gran medida de la velocidad con la que trabajadores y empresas incorporen nuevas habilidades digitales y reorganicen sus procesos productivos.
La Fundación Funcas, por su parte, viene subrayando que los efectos distributivos de estas tecnologías requieren políticas activas de formación continua.
La institución considera que la educación y la actualización profesional serán determinantes para evitar que determinados grupos queden rezagados frente a la automatización.
El dilema de las empresas ahora es el siguiente: ser parte del problema (reducir contratación junior para ahorrar costos) o ser parte de la solución (formar la próxima generación de talento que trabaja con IA)
Este debate adquiere una dimensión especialmente delicada cuando se analiza la construcción del talento futuro.
Algunas empresas ya ensayan respuestas diferentes. En lugar de eliminar completamente las posiciones iniciales, rediseñan sus programas de incorporación para que los jóvenes trabajen desde el comienzo supervisando resultados de IA, verificando información, resolviendo excepciones y desarrollando capacidades analíticas de mayor valor agregado.
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