18 de enero 2013 - 00:00

La intrincada red yihadista

Argel - El movimiento armado islamista de Argelia, que en los años 90 ensangrentó el país tras el freno del Ejército a su asunción al poder luego de haber ganado las elecciones, mantiene la ferocidad de sus combates y la férrea oposición al Gobierno.

En 1991 se desató en el país una guerra civil que enfrentó al Gobierno con varios grupos armados, luego de que Argel canceló la primera vuelta de las elecciones que daban cuenta del triunfo del Frente Islámico de Salvación (FIS).

Uno de ellos, el Grupo Islámico Armado (GIA), pasó a ser Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) cuando entró a formar parte de Al Qaeda, en 2007.

Bajo la directa conducción de Osama bin Laden, se abrió una etapa de atentados violentos en Argel.

Violencia

Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) provocó actos violentos a través de varios grupúsculos salafistas que actuaban en Argelia y Mauritania, que confluyeron manteniendo cierta autonomía pero bajo la conducción de Bin Laden, cargo que hoy ocupa Abdelmalek Drouk, personaje carismático y que demostró capacidades militares y gestión política en el accionar.

Esa evolución tuvo la función de catalizador de adhesiones y ayuda, y abrió el camino a la exploración de nuevos modos de ejercer el terrorismo en el Magreb.

Así se explica el nacimiento del Movimiento para la Unidad y la Yihad en el Africa Occidental (MUYAO), que tiene en el norte de Mali sus bases y que, aun sin negar los vínculos, acentuó la búsqueda de autonomía plena respecto de AQMI.

Diferencia

Tan así es que mientras Al Qaeda en el Magreb Islámico eligió entrar en negocios con los traficantes de droga y de seres humanos, el MUYAO buscó financiamiento para sus milicianos y armas con el secuestro de occidentales.

El MUYAO encarna el yihadismo puro. En Mali actúa también Ansar Dine (defensor de la fe, en árabe), formado esencialmente por los tuareg que abandonaron el movimiento laico del MNLA y eligieron portar el Corán y la Kalashnikov. Ansar Dine es conducido por el poderoso tuareg Iyad Ag Ghaly, nacido en Kidas, Mali, que trascendió en 1990 cuando encabezó una revuelta de su etnia para derrocar al Gobierno, tras la independencia de Francia. Luego están los «perros sueltos», como Moctar Belmoctar, expulsado por su violencia de AQMI y que, con sus seguidores, formó la brigada «Signatarios de la sangre», que el miércoles tomó el sitio petrolero en Argelia.

Agencia ANSA

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