Por un lado, el cooperante estadounidense Alan Gross, liberado de una cárcel cubana el mes pasado en el marco de la reanudación de relaciones entre ambos países y por ello, defensor de la nueva postura hacia la isla impulsada por el presidente, el demócrata Barack Obama.
En el bando republicano, estuvo el disidente cubano Jorge Luis García Pérez, "Antúnez", muy crítico del acercamiento entre los dos enemigos tradicionales, y Rosa María Payá, mucho más moderada e hija del opositor Oswaldo Payá, fallecido en 2012 en un accidente de tránsito cuya responsabilidad la familia atribuye al Gobierno cubano.
"Utilizaré esta oportunidad para denunciar la situación de los presos políticos que siguen encarcelados y para expresar nuestro desacuerdo con el Pacto Obama-Castro, ya que constituye una traición a los principios de libertad y democracia del pueblo cubano", dijo ayer Antúnez en un comunicado de la organización Frente Nacional de Resistencia Cívica Orlando Zapata Tamayo, de la que es secretario general.
La invitación a Antúnez la cursó el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner.
Es habitual que en el discurso anual de Obama sobre el estado de la Unión se invite a personajes que la administración considera clave en la agenda política.
Los republicanos, críticos con la decisión de Obama de acercarse a Cuba sin que antes haya avances significativos en materia de derechos humanos y democracia en la isla, respondieron mandando otro mensaje con su propia lista de invitados.
"Me siento honrado por esta magna invitación, que constituye un reconocimiento a la Resistencia Cubana", afirmó Antúnez, que estuvo presente en la manifestación de protesta que realizó en Miami el exilio tradicional cubano el 20 de diciembre, tres días después del acercamiento anunciado por los dos presidentes.
En aquel acto hubo gritos de "comunista" y "musulmán" contra Obama y a título individual estuvo también Luis Posada Carriles, acusado de terrorismo por La Habana y considerado un héroe por el anticastrismo.
Aquel día pronunció un discurso el cubanoamericano Carlos Curbelo, nuevo congresista por Florida, contrario al acercamiento a la isla y elegido por su partido para la réplica en español al discurso presidencial.
Al ofrecimiento de Boehner a Antúnez y a la réplica de Curbelo se sumó la invitación que el senador republicano cubanoamericano Marco Rubio hizo a Rosa María Payá para que esté presente también en la sesión conjunta del Congreso.
Rubio es partidario de la línea dura, como es habitual entre los congresistas cubano-estadounidenses, incluyendo el demócrata Bob Menéndez.
Posiciones divergentes a las de Obama, en cuyo palco, junto a la primera dama, Michelle Obama, estuvieron Gross y su esposa, agradecidos al mandatario y abogados de la nueva política.
Gross fue liberado por Cuba el 17 de diciembre del año pasado tras pasar en una cárcel de la isla cinco de los 15 años a los que había sido sentenciado por introducir al país sofisticados aparatos de telecomunicaciones prohibidos por la legislación cubana.
Su liberación y la de un espía de origen cubano tuvo como contrapartida la de tres cubanos condenados por espionaje en Estados Unidos. El intercambio fue parte del acuerdo entre ambos países para iniciar una nueva era.
| Agencia DPA |


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