14 de agosto 2017 - 02:38

La madre de todas las batallas en una provincia que pierde la guerra

• REALIDAD SOCIOECONÓMICA DE BUENOS AIRES, UNA DEUDA DE LA DEMOCRACIA
Los políticos se disputan como un botín el distrito más grande, más rico y más poblado del país, pero que queda relegado a la hora de gobernar.

La madre de todas las batallas en una provincia que pierde la guerra
Como en 2015, como siempre, los ojos de los políticos estuvieron posados ayer en la provincia de Buenos Aires. No es para menos. El principal distrito electoral del país, con sus casi 17 millones de habitantes (alrededor del 40% de la población nacional), define la suerte de la mayoría de los gobiernos.

Que una expresidenta, dos exministros y un exjefe de Gabinete, entre otros, compitan en ese territorio eleva su trascendencia.

Sin embargo, esa importancia estratégica que adquiere cada dos años en los comicios no tuvo el correlato en el tiempo restante, durante la gestión, y deja a los 34 años de democracia con una deuda que, lejos de saldarse, fue en aumento. Un período en el que el peronismo -en sus diferentes formas- gobernó el 80% del tiempo y que, tal vez, explica el resultado de anoche.

Algunos datos reflejan esta situación:

La pobreza en el conurbano llega al 34,6%, pero entre los jóvenes de menos de 18 años trepa al 50%.

Uno de cada diez bonaerenses es indigente.

Cerca de 2 millones de personas viven en los más de 1.300 asentamientos informales.

El 47% de los habitantes en el GBA no cuenta con agua corriente y el 77% no tiene cloacas.

La deserción escolar en el conurbano alcanza al 18% de los alumnos.

A nivel provincial, el 16% de los alumnos abandona el ciclo lectivo durante el año y no vuelve a inscribirse. Un dato que 20 años atrás era tan sólo la mitad.

Los índices de inseguridad crecieron 10% respecto de 2016 y 17% contra 2015.

En materia de salud, de los 77 hospitales, 53 requieren inversión en infraestructura urgente y sólo 20 están en condiciones aceptables, según la gobernadora María Eugenia Vidal.

Cuenta con un PBI que equivale al 35% del total nacional y que puede compararse con el de países como Nueva Zelanda; es la principal provincia exportadora; el 50% de las industrias están instaladas en su territorio; y concentra la mitad de la producción agropecuaria de la zona núcleo. Con todo esto, su realidad no ofrece motivos para celebrar. Más bien, esta "madre de todas las batallas" representa el botín de una guerra que a los políticos sólo les interesa para su bien personal, pero que sus habitantes sienten, desde hace tiempo, que vienen perdiendo.

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