- ámbito
- Edición Impresa
La mano de Dios
En estos partidos gana el que está más afilado porque son pocas las oportunidades!. Minutos después se cumplió mi profecía. Un pelotazo para Scocco por sobre las espaldas de Bottinelli, Román obligado a cerrar, sombrerito del leproso y definición exacta frente a la salida de Barovero.
-¡Nos vacunaron, y la PMQLP! ¡Nos dor-mi-mos! Bottinelli tiene mucho oficio cuando la línea es de cuatro, pero se nota su lentitud cuando jugamos con tres.
En el segundo tiempo salimos a apretarlos un poco más arriba, tratando de ahogarles la salida. Sin embargo, Newell's no se metió literalmente atrás, sino que se paró un poco más atrasado, regalando terreno pero no posesión de la pelota.
-No puedo creer que perdamos esta posibilidad de sacarle ventaja al pelotón que viene atrás. ¡Ahora nos pasa Newell's, que jugó entre semana, che! A seguir trabajando porque no nos sobra nada, estamos ahí como cualquier otro. No jugamos bien, pero tampoco merecimos perder.


Dejá tu comentario