26 de diciembre 2008 - 00:00

La nueva doctrina militar rusa apunta

.Moscú - Las ambiciones de hegemonía militar de Estados Unidos serán la principal amenaza para la seguridad de Rusia durante la próxima década, según señala la nueva estrategia de seguridad que el Kremlin acuñará en 2009.
«La amenaza para la seguridad militar rusa es la política de ciertas potencias que buscan lograr la hegemonía militar, en particular en el terreno de los arsenales nucleares, la creación de sistemas globales antimisiles y la militarización del espacio», reza la estrategia recogida ayer por el diario Kommersant.
El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolai Patrushev, anunció ayer que la nueva estrategia de seguridad nacional de Rusia hasta 2020 será aprobada en el primer trimestre del próximo año, según las agencias rusas.
Según el diario, el documento será acuñado el 20 de febrero próximo, exactamente un mes después de la investidura del presidente norteamericano Barack Obama.
Rusia considera que los planes norteamericanos de desplegar elementos de su escudo antimisiles en Europa Oriental «romperán el equilibrio de fuerzas en el continente».
El documento califica de «inaceptables» los planes de la OTAN de «ampliar su infraestructura hasta las fronteras de Rusia» y de transformarse en «una organización global en contradicción con el derecho internacional».
Además, augura que «la atención mundial se centrará en el acceso a los recursos energéticos en Medio Oriente, el mar de Barents, la región del Ártico, el mar Caspio y Asia Central».
«Algunos podrían intentar resolver los problemas recurriendo a la fuerza militar y romper el equilibrio de fuerzas cerca de las fronteras de Rusia y sus aliados aumentando el número de países con armamento nuclear», apunta.
En cualquier caso, la nueva estrategia de seguridad subraya que Rusia conducirá una «política exterior pragmática, descartando una confrontación costosa, incluida una guerra de armamento».
El documento también indica que Moscú está dispuesta a cooperar con Washington en diferentes terrenos, aunque siempre partiendo de «un plano de igualdad en la defensa de los intereses comunes».
El documento apunta que la prioridad de la diplomacia rusa serán las relaciones con sus vecinos, es decir, los países miembros de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y la Organización del Tratado de Seguridad Colectivo (OTSC).
Agencias EFE, Reuters y AFP

Dejá tu comentario