La ocupación en feedlots cayó un 20% este año

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El índice de ocupación de los corrales o feedlots fue del 60% a principios de julio, un punto menos que en junio pero casi un 20% menos que en igual mes del año pasado, según informó la Cámara de Engordadores de Hacienda Vacuna.

El moderado nivel de ocupación que muestran los corrales devuelve el optimismo a engordadores hacia el segundo semestre del año, pero mientras la oferta de hacienda «pastoril» sigue sin aparecer, parece que esta vez el feedlot no podrá «apagar el incendio», alertó el analista agropecuario Ignacio Iriarte.

El experto en ganadería consideró que este nivel de ocupación, entre moderado y bajo, «devuelve el optimismo a los engordadores, que están casi ya convencidos de que este año no se producirá en agosto-noviembre el temido aluvión de ganado que todos los años deprime los valores del liviano para esa época».

«Pero ahora ha surgido otro factor de preocupación, que también involucra a los invernadores tradicionales: el precio y la disponibilidad de la invernada», señaló. Además, indicó que «el valor del ternero se ha mantenido o inclusive se ha incrementado, y ha aumentado su diferencia con respecto al valor del gordo».

«La oferta de invernada tiende a achicarse semana a semana y las perspectivas de acá en más son que el criador, que a favor del buen estado de los campos ha retenido una parte de su producción, sólo la venderá si le dan lo que pide», indicó.

Iriarte explicó que se encierra -y se encerrará- menos, no sólo porque la diferencia de compra-venta se está consumiendo hoy gran parte de lo que se gana con la alimentación en los corrales, sino porque físicamente los terneros no están.

«Todo indica que ni por el lado pastoril ni por el lado del feedlot, habrá mucha más oferta que la actual en las próximos cuatro o cinco meses, los de mayor abundancia estacional», señaló.

Según su evaluación, es muy posible que la oferta de ganado de los corrales sea a principios del próximo año muy baja, inclusive más baja que este año.

Por el lado pastoril, tal vez la fase de retención se acentúe, retención que podría extenderse si persiste la humedad actual en los suelos a principios del ciclo primavero-estival, o si llueve en gran parte del semiárido que no ha salido de la seca atroz de los últimos dos años.

«Es cierto que éste es un año de transición; pasamos de una liquidación brutal al equilibrio actual, o a la retención inminente, y que como todo año de transición, como estamos viendo ahora, la estacionalidad de la faena puede no verificarse», añadió.

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