14 de noviembre 2016 - 00:00

La oposición a Maduro sube el tono pese a los acuerdos

La ofensiva alcanza tanto al ala moderada como a la radical. Los entendimientos anunciados bajo mediación del Vaticano no avanzaron en el destino del referendo sobre el mandato presidencial.

dilema. Henrique Capriles recrea su duda habitual: ¿cómo conciliar su idea de que la salida para Venezuela sólo puede ser negociada con la presión de la oposición más dura, que suele mostrarlo como un “blando”?
dilema. Henrique Capriles recrea su duda habitual: ¿cómo conciliar su idea de que la salida para Venezuela sólo puede ser negociada con la presión de la oposición más dura, que suele mostrarlo como un “blando”?
Caracas - La oposición venezolana, tanto en su vertiente moderada como en la radical, endureció el tono contra el Gobierno de Nicolás Maduro y aseguró que no permitirá que los acuerdos de principios alcanzados en la mesa de diálogo la alejen de su objetivo de desplazar al chavismo del poder.

El dos veces candidato presidencial Henrique Capriles, considerado un moderado, llamó ayer a retomar las manifestaciones antigubernamentales en todo el país, suspendidas durante dos semanas para permitir avances en las negociaciones entre delegados del Gobierno nacional y de la oposición.

"Tenemos que retomar de inmediato la agenda de movilización popular en todo el país. ¡Es una tarea de todos! La crisis cada día es peor", apuntó en la red social Twitter el también gobernador del céntrico estado de Miranda.

El llamado de Capriles se conoció un día después de que el oficialismo y la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) anunciaran los primeros acuerdos alcanzados al término de la segunda plenaria del diálogo, un proceso que se instaló el 30 de octubre con mediación del Vaticano y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

"La mesa no significa renunciar a nada, los derechos de los venezolanos nadie los compra o vende. Toca luchar y luchar hasta lograrlo", continuó Capriles.

La alianza opositora había acordado posponer las manifestaciones de calle, entre ellas una que estaba prevista para el 3 de noviembre y que tendría como destino el palacio presidencial de Miraflores, convocatoria que fue vista por el Gobierno como un plan golpista.

El opositor aseguró además que el Gobierno, a quienes llamó "los corruptos", no quieren que haya elecciones en el país pero, afirmó, "el 80 por ciento del país si queremos" por lo que propuso a los venezolanos seguir luchando para conseguir que se llame a votaciones nacionales en el corto plazo.

En este sentido, Capriles instó a "luchar" para lograr que se reactive el proceso para un referendo revocatorio presidencial, un mecanismo que la MUD impulsó durante meses y que el poder electoral suspendió a finales de octubre.

En tanto, el Voluntad Popular (VP), fundado y liderado por el opositor encarcelado Leopoldo López, considerado un radical, cuestionó los acuerdos alcanzados y consideró que hasta ahora el proceso de conversaciones fue "inoficioso" y no resuelve "la principal aspiración del pueblo venezolano: elegir un nuevo Gobierno".

VP aseguró en un comunicado que la mayoría de los venezolanos veía con "dudas, frustración, e incluso, hasta molestia" los anuncios de las negociaciones.

Por ello, la agrupación llamó a conformar un "Gran Movimiento Cívico de Defensa de la Constitución" para lograr que la Asamblea Nacional retome el "juicio político" y declare el abandono del cargo de Maduro "para elegir a un nuevo presidente", un camino que el chavismo asegura es inviable.

VP propuso también "desbordar las calles de gente ejerciendo su derecho constitucional a la protesta hasta que se consiga mediante la presión popular cívica el cambio deseado".

Entre los acuerdos anunciados el sábado al término de la segunda plenaria de diálogo están que el Tribunal Supremo levante el estatus de desacato impuesto a la AN, la elección de dos nuevos rectores electorales, resolver el abastecimiento de medicinas y alimentos y, según la MUD, nuevas liberaciones de opositores encarcelados.

Ante ello, VP exige que se reconozca como "presos políticos" a quienes el Gobierno llama "personas detenidas" y critica que se someta al estado Amazonas a nuevas elecciones legislativas, luego de que el Supremo admitiera una impugnación contra el resultado en esa entidad donde resultaron electos tres opositores y un chavista.

Agencias EFE y AFP

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