21 de octubre 2009 - 00:00

La oposición saca ahora a la luz las propuestas “ocultas” de Mujica

Luis Lacalle, el candidato del Partido Nacional (Blanco) sigue apostando el destino de su candidatura a la desconfianza que genera en el electorado moderado su rival, el frenteamplista José Mujica.
Luis Lacalle, el candidato del Partido Nacional (Blanco) sigue apostando el destino de su candidatura a la desconfianza que genera en el electorado moderado su rival, el frenteamplista José Mujica.
Montevideo - Los guiños de José Mujica al electorado centrista, que en los últimos días incluyeron promesas contra la inseguridad y un promocionado abrazo con el muy popular presidente Tabaré Vázquez, provocaron ayer una intensa polémica en este país, en la que los detractores del candidato presidencial del Frente Amplio insistieron en resaltar los puntos de su plataforma electoral que la alianza de izquierda pretende mantener invisibles.

El principal rival de Mujica, el «blanco» Luis Lacalle, salió de inmediato a contrarrestar los posibles efectos de la foto del lunes de la reconciliación entre aquél y Tabaré, buscando aferrarse al escenario de ballottage que las encuestas delinean al día de hoy.

«El Frente Amplio de Vázquez no es el de Mujica. Vázquez es una izquierda moderada, de tipo europeo, y Mujica representa a sectores radicales», dijo el postulante conservador en declaraciones radiales, intentando menear una vez más el temor de parte del electorado a los antecedentes de Mujica como ex guerrillero tupamaro.

Foto

Es más, observadores locales explican que no hay que confundir la foto mencionada con un apoyo incondicional del mandatario a Mujica. En efecto, el candidato de Tabaré era su ex ministro de Economía, Danilo Astori, pero su intención tropezó con el peso de los sectores más izquierdistas de la variopinta coalición, que terminaron relegando a éste al segundo lugar del binomio como un imprescindible reaseguro de moderación.

Mujica, que según las encuestas tiene una intención de voto del 44% y que para evitar un ballottage imprevisible necesita obtener la mitad más uno de los votos, busca convencer a los indecisos presentándose como la continuidad de la actual administración. Su estrategia incluso lo llevó a sustituir su imagen de chacarero por un riguroso traje negro.

Pero los planes del ex ministro de Ganadería tienen letra chica. Y esos puntos fueron explotados ayer por la oposición, que sostiene que Mujica llevará a Uruguay por rumbos más radicales, similares adoptados por Hugo Chávez.

Así el tradicional e influyente diario El País dio cuenta ayer de las propuestas más polémicas de la plataforma frenteamplista, las que son convenientemente cajoneadas para evitar ahuyentar al electorado de centro.

El periódico, cuya preferencia por el candidato del Partido Nacional es clara, consignó las ideas de convocar a una Asamblea Constituyente, de limitar los latifundios y de eliminar las AFAP (las AFJP uruguayas).

«Aquello de la tierra para el que la trabaja es propietarista, la tierra es de la Nación, es lo único casi estable. Vamos a dejar usarla, pero usarla bien y que se pague una renta», afirmó Mujica en el polémico libro, «Pepe Coloquios», que en nuestro país trascendió por sus críticas tan fuertes como ecuménicas a los argentinos y al Gobierno de los Kirchner.

El caso de las AFAP es más complejo y se topa con la resistencia del propio Astori. En un debate parlamentario «se manifestó la intención de modificar la seguridad social apuntando a la extinción del lucro, a través de una reforma estructural del sistema», siempre según el periódico.

En resumen, se buscaría la eliminación del actual sistema provisional mixto. Este mecanismo cuenta con dos tramos. El primero llamado «solidaridad intergeneracional», que es administrado por el estatal Banco de Previsión Social y al cual todos los trabajadores tienen la obligación de aportar. El segundo es el de ahorro individual, donde el ciudadano tiene a su nombre una cuenta en una AFAP. Muchos trabajadores están obligados por su edad y nivel salarial a aportar a esas cajas, y los que no lo están, pueden hacerlo de modo optativo.

Ambigüedad

Hasta el momento Mujica sólo dijo que «algo que debe hacerse» en torno al sistema jubilatorio, sin dar mayores detalles.

Las posibles reformas cuentan con el aval de la mayoría de los miembros del FA, dominado por los sectores izquierdistas del Partido Comunista y del Movimiento de Participación Popular (ex Tupamaros).

«Es cierto que en toda campaña los políticos maquillan sus ideas, pero de ahí a presentar a Mujica como un lobo con piel de cordero que hace una campaña centrista y que luego va a pasar a ser un súper radical hay un abismo», dijo a Ámbito Financiero el analista Adolfo Garcé, del Instituto de Ciencia Política de la estatal Universidad de la República. «Un segundo Gobierno del Frente Amplio no va a tener ruptura con el anterior. En líneas generales van a continuar con la misma política, como pasó con Tabaré Vázquez y Jorge Battle. Siempre hay un seguimiento», agregó.

La posición del observador es compartida por muchos montevideanos comunes, quienes muestran desinterés por los ribetes más ásperos de la campaña. «No he notado cambios bruscos de un Gobierno a otro. A los uruguayos sólo nos interesa que el país siga creciendo como hasta ahora. De todas formas, volvería a votar a Tabaré», se confesó a esta enviada la empleada administrativa Claudia Cisneros (42). ¿Candidato en vista para el próximo turno?

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