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La orden: no pagar más del 20%
Los $ 1.800 que solicita el gremio -la Bancaria- como suma fija adicional para enero, febrero y marzo representa una suba del 25% para el salario «conformado» del sector, que a partir de enero se ubicará en $ 7.220, tras los aumentos escalonados definidos en la última negociación colectiva. Esta suma representa, por otra parte, un incremento del 30% en relación con el monto que se había aprobado el año anterior.
En la misma negociación que se había llevado adelante hace exactamente un año, los bancarios habían conseguido $ 1.180 que se incorporaron automáticamente al salario más 200 pesos no remunerativos, lo que arrojó un total de $ 1.380. Aquí surge un dato clave: los $ 1.380 otorgados el año pasado representaron el 23,7% del salario de aquel momento, de $ 5.800. Indudablemente esa proporción marcó el sendero de las paritarias que se avecinarían y que arrojaron un aumento promedio del 24%.
Los $ 1.800 que se piden ahora representan justamente una suba del 30%. Y el sindicato ya anunció que busca conseguir un aumento salarial del 35% en la paritaria de 2013, algo que desde el sector consideran «totalmente inviable».
La contraoferta que llevó Fábrega a las últimas negociaciones, ofreciendo una suma fija de $ 1.444 representa un incremento del 20% en relación con el nivel salarial de los empleados bancarios. Pero es apenas un 5% más de lo que el gremio había obtenido hace un año para este «puente» de tres meses.
La negociación con los bancarios por la suma fija que obtendrán en el arranque de 2013 fue tomada por el Gobierno como un verdadero caso testigo en relación con las paritarias que se avecinan. El problema es que desde la Casa Rosada pretenden aumentos inferiores a los de 2012, que se ubicaron en un promedio del 24%, pese a que la inflación fue por lo menos tres puntos más alta que la del año anterior. Además, no hay compromisos de moderar el gasto público ni la emisión monetaria, por lo que todo indica que este año la inflación también podría acelerarse, pese a que las cifras de recuperación económica serían más bien discretas.
Los bancos tienen algo en contra a la hora de negociar futuros aumentos salariales: fueron uno de los pocos sectores que mostraron un incremento de rentabilidad en relación con el año anterior. Las ganancias consolidadas, de acuerdo con cifras del BCRA, superarían los $ 12.000 millones y muestran un incremento de más del 35% en relación con el año anterior. Pero se trata de un caso realmente excepcional, ya que la mayoría de los sectores (especialmente los transables, pero también en el área de servicios) mostraron una importante caída en los niveles de ganancias, pese a los aumentos nominales de facturación.


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