26 de abril 2011 - 00:00

La plata en máximos históricos

La plata en máximos históricos
En lo que va del año 2011, pocas inversiones han acumulado rendimientos superiores al 50 por ciento. Tal es el caso del precio de la plata, que en este período ha pasado de valores de 30 dólares por onza a máximos cercanos a los 50 dólares en la jornada operativa del último lunes.

Esta tendencia alcista, que en menor medida ha sido acompañada también por el precio del oro, es fundamentada en muchos casos por la debilidad que sigue mostrando el dólar en los últimos meses.

Sin embargo, como es de conocimiento por parte del lector, ésta es una tendencia y una proyección que hemos venido haciendo desde hace tiempo y desde esta misma columna.

Atracción

Claramente, venimos anticipando que los metales preciosos se han convertido en una de las inversiones más atractivas tanto para el inversor especulativo como para el inversor conservador, quien encontró en estos productos cierto resguardo ante un mercado financiero que ha estado altamente convulsionado en los últimos años; primero con la crisis subprime en los Estados Unidos, más tarde con las consecuencias que esta crisis generó en muchos países europeos, más tarde por las rebeliones que se sucedieron en el norte de África y hasta por la catástrofe natural que sufrió en febrero pasado Japón.

La pregunta que se hará seguramente el lector está relacionada con las posibilidades que tiene esta tendencia alcista de continuar extendiéndose o bien de alcanzar un techo e iniciar un proceso correctivo parcial a las fuertes ganancias acumuladas en el año, al menos.

En relación con este interrogante debemos decir que las instancias de máximos alcanzadas representan una resistencia importante ya que aquí se concentran los máximos históricos del metal alcanzados hacia inicios de la década del 80.

Vemos posible entonces que en esta zona de 48-50 dólares pueda ser alcanzado un techo temporal y como consecuencia pueda habilitarse un proceso correctivo parcial del avance; sin embargo, dada nuestra experiencia en el accionar que habitualmente tiene este tipo de productos y los commodities en términos generales, donde los movimientos tendenciales toman velocidades verticales y el crecimiento muchas veces se torna exponencial, recomendamos ser muy cauteloso desde lo operativo.

En concreto, consideramos que aun bajo la posibilidad de que pueda habilitarse desde estas instancias un recorte al avance previo, que incluso pueda llevar los precios de regreso hacia la zona de 44-42 dólares, el metal aún no estará abortando las chances de que desde allí el alza pueda quedar retomada e incluso buscar valores por encima de la zona de 50 dólares por onza hacia adelante.

Es por ello que desde el punto de vista operativo, debemos estar pendientes de estos procesos correctivos, que incluso pueden darse con cierta velocidad. Sin embargo, mientras los parámetros propuestos no sean quebrados aún será riesgoso pensar en un cambio de tendencia y por consecuencia será riesgoso colocarse en una posición vendida en el metal por el simple hecho de creer que la subida es ya importante.

Bajo este esquema propuesto, recomendamos mantenerse al margen de las noticias que puedan ir sucediéndose y que expliquen, de algún modo, el porqué de la subida, recordando que estamos en un mercado que ha subido mucho, no sólo en los últimos meses, sino incluso en la última década y que si bien la tendencia podría ser aún más acentuada, como mencionamos previamente, desde el punto de vista operativo nos vemos obligados a hacer dos sugerencias: ni enfrentar la tendencia tomando posiciones vendidas, ni tampoco creer en proyecciones lineales que nos lleven a concentrar nuestra cartera en estos productos cuando nos encontramos posiblemente ya en una tendencia madura.

Y qué esperar para el oro...

Al igual que mencionáramos para la plata, el oro se encuentra testeando máximos históricos en la zona de 1.517 dólares por onza.

El crecimiento de la tendencia de este metal ha sido mucho más mesurado, aunque constante. Por el momento, observamos que la tendencia alcista podría continuar aun bajo los riesgos de que veamos en el cortísimo plazo recortes temporales del avance desarrollado.

A diferencia de lo que ocurre en la plata, este metal presenta una volatilidad menor en su comportamiento y ello permite estar más cómodo con una posición comprada que acompañe la tendencia en fuerza, a la espera de que la misma pue-da seguir acentuándose y eventualmente pueda tomar aceleración.

Actualmente sólo en caso de que veamos desde los niveles actuales caídas inmediatas por debajo de la zona de 1.470-1.460 dólares y más tarde por debajo de los 1.430 dólares, se estarán comprometiendo las expectativas alcistas actuales y estaremos alertando ante la posibilidad de que un proceso correctivo mayor directo finalmente quede habilitado hacia las próximas semanas.  

Dejá tu comentario