La Policía ahora clausura los sitios de votación en Cataluña

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Los efectivos deberán precintar los colegios e impedir que se sufrague incluso en la calle.

Barcelona - El poder central español siguió estrechando ayer el cerco en torno al referendo independentista de este domingo en Cataluña, declarado ilegal por la Justicia de Madrid, esta vez con una orden para que la Policía regional, los Mossos d'Esquadra, precinten antes del sábado los colegios designados como puntos de votación e incluso impidan que se pueda votar en la calle, en un radio de hasta cien metros de los mismos.

En una instrucción remitida a los Mossos d'Esquadra, la Fiscalía Superior de Cataluña solicitó garantías de que no se podrá acceder a los locales de votación y que se evite la constitución de mesas electorales mediante un "amplio dispositivo" policial.

El Ministerio Público estableció que, en el marco de sus competencias, los agentes "podrán requerir el auxilio y colaboración de las policías locales" y, de no ser esto suficiente, apoyo a los efectivos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado español. Los operativos comenzaron ayer mismo.

El Gobierno de Mariano Rajoy destacó en barcos frente a las costas catalanas a unos cuatro mil guardias civiles.

La orden indicó que la Policía catalana, muchos de cuyos efectivos se sienten desgarrados en sus lealtades, deberá garantizar, mediante un precintado "visible y efectivo", el control de los locales, "con antelación suficiente y en todo caso antes del día 30 de septiembre", desalojando a las personas e identificando a los responsables.

Los Mossos d'Esquadra deberán incautarse de los "efectos e instrumentos destinados a facilitar la votación, especialmente urnas, equipos informáticos, papeletas y documentación o propaganda electoral".

Y la torsión fue más allá. También por orden judicial, la Guardia Civil bloqueó ayer más de 140 páginas web de apoyo al referendo, entre ellas la de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), entidad clave en el proceso soberanista desde 2012, así como la de la organización de izquierda independentista Alerta Solidaria.

A cinco días para la celebración del referéndum ilegal, el Gobierno español y el catalán siguieron ayer inamovibles en sus posturas.

El Gobierno regional comenzó a despachar las notificaciones a los miembros de las mesas electorales y el portavoz oficial, Jordi Turull, garantizó el referendo, aunque evitó ofrecer detalles sobre los preparativos porque, en su opinión, existe un "estado de excepción y de sitio" en Cataluña.

Ante la escalada de la crisis, Rajoy canceló su participación en la cumbre informal de la Unión Europea que tendrá lugar este viernes en Tallin (Estonia).

Agencias EFE, ANSA y Telam

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