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La política quiso jugar su propio partido
Había acuerdo entre los gobiernos de ambos países, pero surgieron las amenazas palestinas a Messi y su familia y la Selección decidió no viajar a Jerusalén.
Exageración. “Espero que lo tomen como un aporte a la paz mundial”, sentenció el titular de AFA, Claudio “Chiqui” Tapia.
El partido iba a ser parte de los festejos del 70° aniversario del Estado de Israel y la selección nacional iba a ir, como lo hizo en 1986, 1990, 1994 y 1998 (éste fue el único año en que jugaron en Jerusalén) los jugadores iba a ir al Muro de los Lamentos. Además, en un principio, el presidente Macri iba a asistir, como parte de la agenda en su visita a Israel, pero después se suspendió. Sin embargo, a horas de partir a Jerusalén recrudecieron las amenazas, hubo una manifestación en cercanías de la práctica del seleccionado pidiéndole a cada uno de los jugadores que no se presenten. Pero ese minúsculo grupo de 30 personas llevaban camisetas argentinas manchadas con sangre.
Los jugadores y el cuerpo técnico ya estaban molestos por tener que trasladarse de Barcelona a Israel para disputar este amistoso, ya que cortaban su preparación. La mayoría no tiene información, no les interesa o desconocen el crudo conflicto que vive Medio Oriente. Viven en su burbuja millonaria. Sin embargo, cuando son amenazados, abren los ojos, se interiorizan, "no se dejan usar" políticamente y toman decisiones. Hasta el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, llamó por teléfono al presidente argentino y le pidió que intercediera, dejando en claro el carácter político del amistoso. Recrudecieron las críticas a los jugadores y a los directivos de AFA, quienes ya habían recibido de los organizadores 2 millones de dólares por adelantado de los 3 del total del caché.
A partir de ahí surgieron las mil y una declaraciones. Luego de la suspensión del amistoso entre Israel y Argentina, ayer en el lugar de concentración albiceleste, en Barcelona, un grupo activista de Palestina "agradeció" la decisión de ponerse "del lado correcto de la historia". "Desde Palestina, gracias Messi", declaró el presidente de la Asociación Palestina (AFP), Jibrikl Rajoub, en una conferencia de prensa en Al Bireh, Cisjordania. "Creo que Messi y el resto de los jugadores argentinos han respetado sus principios. Han Seguido su conciencia", agregó. En la vereda de enfrente, el embajador israelí en Buenos Aires, Ilan Sztulman, lamentó la suspensión del amistoso y aseguró que Israel es un país seguro.
En Barcelona, el presidente de la AFA, Claudio Tapia, señaló que "las amenazas" sufridas en entorno de la Selección argentina "obligaron" a que se tome la decisión de "suspender el amistoso". "Lo vivido en las últimas 72 horas, las amenazas, nos obligaron a tomar la decisión de suspender el amistoso", reveló Tapia, tras lo cual expresó: "Mi responsabilidad como presidente de AFA es bregar por la salud de la delegación". En una conferencia de prensa en la que no aceptó preguntas, Tapia añadió: "Queremos pedirle disculpas a los argentinos que viven en la comunidad israelí y a los israelíes que habían sacado las entradas para ver el partido. También pedirle disculpas a los chicos que iban a ser parte de las acciones que se iban a llevar a cabo como un aporte hacia la paz, chicos de diferentes religiones y que era un mensaje claro que el fútbol no es más que un deporte universal que trasciende fronteras y que no tiene nada que ver con la violencia", aseveró. Además, Tapia opinó que "el fútbol trasciende fronteras y es un deporte que no tiene nada que ver con la violencia" y reflexionó sobre el conflicto entre Israel y Palestina: "Los que piensan y nos tratan de ignorantes nos subestiman. Estamos ante una realidad que se da hace 70 años, suspendiendo este partido hemos colaborado con la paz Mundial".
En tanto, en Buenos Aires, el presidente de la DAIA, Alberto Indij, le envió una carta a Tapia, en la que consideró que la suspensión del amistoso entre Argentina e Israel fue "una capitulación" y advirtió que esa situación "ha demostrado a todo el mundo que el miedo puede vencer". En una dura misiva, el titular de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas advirtió que la decisión de no jugar el partido "ha debilitado" a la Nación.
Por su parte, el secretario de Deportes de la Nación, Carlos Mac Allister, afirmó que el Gobierno advirtió a la AFA sobre los potenciales problemas que podían suscitarse al disputar un amistoso con Israel en Jerusalén, pero la AFA le respondió que el encuentro "se iba a realizar de todas maneras", desligando en todo sentido al Ejecutivo como parte de la organización.
Al despegar al Gobierno de la decisión de jugar un amistoso en Israel, el secretario indicó: "Lo primero que hay que hacer es pensar el origen de esto, la AFA firma un partido para jugarse en Haifa por un dinero importante, cuando cambia la ciudad (a Jerusalén) empiezan los problemas, nosotros detectamos esos problemas a través de Cancillería y nosotros hablamos con la AFA para contarle nuestra preocupación y diciéndole que hay que tomar recaudos para que no haya ningún problema".
"No le decimos que no es conveniente hacer el partido, le explicamos que hay reclamos de distintos lugares, la AFA nos dice que el partido estaba organizado y se iba a realizar de todas maneras, que se iban a tomar recaudos", destacó el ex jugador de fútbol.
Así las cosas, un partido que debió a ser amistoso se transformó en un roce de política internacional, a tal punto que, según trascendió, se esperan demandas multimillonarias.


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