11 de noviembre 2011 - 00:00

La Presidente firmó la paz con el nuevo Episcopado

Menos de 24 horas demoró Cristina de Kirchner en aceptar el pedido de audiencia de la nueva cúpula del Episcopado y recibió ayer en Casa Rosada al nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo. El encuentro que comenzó cerca de las 19.45 en Casa de Gobierno marcó el final de un período de seis años de tensión entre el kirchnerismo y la Iglesia Católica del cardenal Jorge Bergoglio, quien en diciembre le traspasará el mando al dialoguista Arancedo, primo hermano de Raúl Alfonsín.

Arancedo había arribado a la sede gubernamental a las 18.15 manejando un automóvil Citroen C3, pero la mandataria permaneció más tiempo del previsto en la quinta de Olivos y recién llegó a la Rosada pasadas las 19.30. La jefa de Estado decidió encontrarse con Arancedo luego de que el martes pasado el prelado fuera designado al frente del Episcopado por un mandato de tres años, en reemplazo de su par de Buenos Aires, el cardenal Bergoglio. Durante la 102 Asamblea Plenaria de la CEA en el complejo El Cenáculo de Pilar, los 84 obispos con derecho a voto eligieron a Arancedo como presidente, acompañado por el arzobispo de Neuquén, Virginio Bressanelli, y su par de Salta, Mario Cargnello, en las vicepresidencias primera y segunda.

Arancedo, de 71 años, es primo hermano del expresidente radical Alfonsín y, según se especula en el Gobierno, tiene un manejo político más moderado que Bergoglio, quien deja su cargo luego de seis años a poco más de un mes de presentar su jubilación como arzobispo de Buenos Aires por cumplir 75 años.

Arancedo, de 71 años, nació en Buenos Aires y fue ordenado sacerdote el 16 de diciembre de 1967 por el fallecido obispo Alejandro Schell, de Lomas de Zamora.

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