El futuro mandatario los obligó a dar marcha atrás con una reforma que diluía un comité de ética del Congreso.
Washington - Los legisladores del Partido Republicano debieron retroceder ayer en su decisión de recortar los poderes del comité encargado de investigar los atropellos éticos de los propios miembros del Congreso, luego de que el presidente electo, Donald Trump, rechazara la medida. La bancada republicana había adoptado en la noche del lunes -que fue feriado- una modificación del reglamento interno que en la práctica tornaba virtualmente ineficiente al comité responsable de investigar la conducta de los legisladores. Pero "la enmienda fue retirada por acuerdo unánime", dijo ayer un asesor del liderazgo republicano.
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La polémica apenas duró unas horas, pero ilustró la manera en que el sucesor de Barack Obama, que llega a la Casa Blanca cabalgando contra el statu quo de Washington, pretende mantener su independencia frente a los republicanos del Congreso.
Según la reforma abortada, el Comité de Ética, que había sido creado en 2008, debía ser rebautizado y dejado de ser un órgano independiente para quedar en manos de los propios legisladores, que tendrían poder para cerrar investigaciones en marcha.
Los republicanos se quejaban de que las investigaciones realizadas por ese comité no respetaban la presunción de inocencia.
Grupos defensores de la transparencia y sus rivales del Partido Demócrata inmediatamente denunciaron la iniciativa, pero el tiro de gracia provino de Trump.
Aunque este coincidió en que el comité era "injusto", criticó la reforma como inoportuna.
"Con todo lo que el Congreso tiene que hacer, ¿realmente debían hacer del debilitamiento de este organismo ético independiente, por más injusto que sea, su primera medida y principal prioridad?", expresó el presidente electo en la red social Twitter.
Trump, que asumirá la presidencia el 20 de enero, sugirió a los legisladores: "¡Concéntrense en la reforma fiscal, en el sistema público de salud y muchas otras cosas que son más importantes!".
La líder de la bancada del Partido Demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, había señalado que la ética "es la primera víctima del nuevo Congreso" de mayoría republicana que se instaló ayer.
Kellyanne Conway, consejera de Trump, admitió el martes a la red de TV MSNBC que la votación había sido una "sorpresa", ya que una de las promesas de campaña de Trump era precisamente "drenar el pantano" de políticos inescrupulosos y lobistas.
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