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La relación con Rusia detonó una aguda crisis en el Gobierno de Trump
El funcionario mintió sobre sus conversaciones con el embajador de Moscú cuando aún no ocupaba el cargo. Se trata de un nuevo golpe político para el magnate, a menos de un mes de asumir.
Más tarde, el vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, explicó que el propio mandatario le pidió la renuncia al general retirado porque su "confianza se había erosionado". Mientras que una de las principales consejeras presidenciales, Kellyanne Conway, fue más contundente.
"Engañar al vicepresidente (Mike Pence) fue realmente la clave aquí", dijo y agregó que Flynn decidió que lo mejor era renunciar porque él mismo "sabía que se había convertido en un imán para problemas".
Cuando las conversaciones empezaron a circular en las altas esferas del Gobierno, revelaron que el ahora exasesor de Seguridad Nacional sí había tocado el tema de las sanciones con el embajador ruso.
Los demócratas, por su parte, reclamaron ayer ser informaron por los servicios de inteligencia, desde el FBI hasta el Departamento de Justicia, sobre los hechos que llevaron a la renuncia de Flynn.
"¿Qué cosa sabía el presidente? ¿Cuándo fue informado?", fue la pregunta que los representantes demócratas realizaron en una conferencia de prensa en el Capitolio. "En el Congreso tenemos la necesidad de saber quién autorizó sus acciones (las de Flynn respecto a las conversaciones con representantes extranjeros), quién las permitió y quién continuó permitiéndole acceso a las más delicadas informaciones de seguridad nacional, a pesar de conocer los riesgos", indicó la declaración.
De demostrarse que discutió con el embajador ruso las sanciones, podría ir a la cárcel por la violación de la ley 'Logan Act', que prohíbe a ciudadanos privados tener tratativas con gobiernos extranjeros que tienen litigios con Estados Unidos.
Rusia se instaló a partir de la segunda mitad de 2016 en el centro del debate político estadounidense, su influencia en la elección presidencial es investigada y sus vínculos con colaboradores del presidente han causado malestar hasta desencadenar con el primer gran escándalo de la era Trump.
El Kremlin se despegó ayer del escándalo de Flynn, y consideró el hecho un "asunto interno" de Estados Unidos. "No quisiéramos comentar esto de ninguna manera", dijo a la prensa el vocero del Kremlin, Dmítri Peskov. Reiteró que es prematuro hablar de cuál será la senda que tomarán las relaciones entre Rusia y Estados Unidos y pidió tener en cuenta que "el equipo de Trump aún no está conformado del todo".
Trump nombró ayer como asesor de seguridad nacional interino al condecorado teniente general retirado Joseph Keith Kellogg, que combatió en Vietnam.
Flynn es el tercer personaje del entorno del magnate que mantuvo vínculos sospechosos con Rusia. Su director de campaña, Paul Manafort, habría recibido millones de dólares del expresidente ucraniano prorruso Víktor Ianukovich, mientras que el secretario de Estado, Rex Tillerson, hizo grandes negocios al frente de ExxonMobil con Moscú y es amigo del mandatario ruso, Vladímir Putin.
Al menos cuatro comisiones parlamentarias investigan las relaciones entre el entorno de Trump y Rusia, un asunto que también investiga el FBI, según varios diarios.
| Agencias AFP, EFE, ANSA, DPA y Reuters |
