23 de febrero 2016 - 00:14

La rendición de los buitres, difícil (depende del Samoré de Nueva York)

La rendición de los buitres, difícil (depende del Samoré de Nueva York)
Los contactos del secretario de Finanzas, Luis Caputo, con NML y otros fondos ahora está canalizada a través del mediador Daniel Pollack. Ayer hubo dos llamadas telefónicas, las negociaciones continúan, pero ello no significa que antes del 1 de marzo, cuando Mauricio Macri pronuncie su discurso ante la asamblea legislativa, esté cerrado el acuerdo. "Depende de ellos", aseguran en el Ministerio de Economía y agregan: "No vamos a pagar cualquier cosa". Los cálculos del Gobierno contemplan que de reclamos por u$s 19.000-20.000 millones, se lograría un ahorro de u$s 5.000 millones. Así deberán pagar u$s 15.000 millones al contado -siempre que el 100% de ellos acepte la oferta argentina- para lo cual se emitirá un bono por ese monto tal como señalara ayer Alfonso Prat Gay. Ya hubo ofertas de bancos para emitir ese bono: "El monto en cuestión lo podemos obtener fácilmente en los mercados, siempre que no surjan complicaciones importantes en el exterior".

¿Por qué el Gobierno paga cash y no con bonos? En primer lugar, aseguran, fue para que la mejora en la cotización de los papeles argentinos ante el anuncio no la tuvieran los fondos buitres (aunque el mercado ya descontó en gran parte el entendimiento). Pero en segundo lugar, se lo hace para eliminar otro frente de combate de la negociación. Si tras el acuerdo del monto a pagar, luego había que negociar el precio de los bonos, duración de los mismos, la negociación y los choques para los funcionarios se eternizaban. Por último, se dio la señal al juez Griesa con el pago contado del sacrificio que estaba haciendo el país, de la voluntad de pago y de cerrar el juicio.

Todo ayudó a la decisión de Griesa del viernes pasado de levantar el bloqueo a los pagos de la deuda argentina (una vez que se apruebe la eliminación de la "ley cerrojo" y la del "pago soberano").

No está claro para el Gobierno que el apoyo del Tesoro norteamericano, con las afirmaciones de su titular Jack Lew, haya sido determinante en la decisión del juez. "Son independientes los jueces; y gracias a Dios porque así resisten el poderoso lobby que hacen los fondos acreedores; presionan por toldos lados", consigna la fuente. Ya van 60 días de negociaciones con los acreedores. Los acuerdos que se pacten con los diferentes fondos serán diferentes y varían en función de los bonos que tengan en default, de la sentencia que hayan obtenido, de cuándo haya sido esa sentencia, el acceso al "injunction" de Griesa. Hay casos en los que el mismo acreedor tiene bonos por los que recurre al 150% del valor nominal de los mismos para acordar y posee además otros bonos en los que se aplica la quita del 30% de la sentencia.

Con el inminente levantamiento de las trabas de Griesa, eventualmente en abril en el mejor escenario, quienes no acepten la oferta argentina se quedarán sin poder de negociación. Deberán seguir a la caza de activos del país para embargar. De todas maneras no hay exceso de optimismo en el Palacio de Hacienda: "Los fondos son muy poderosos, no se rinden fácilmente". Y cuentan con el devengamiento de los intereses por el no pago de la sentencia.

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