Si bien, en esta columna tratamos de soslayar las referencias a lo que ocurre fuera del país, cada tanto es importante ver el contexto que nos toca. El 22 de abril llamamos la atención sobre lo baja que estaba la tasa de los bonos soberanos alemanes. Hace casi un mes, el 8 de mayo, advertimos sobre el efecto que podría tener el incremento del costo del dinero germano (en ese entonces en 0,55% anual) en los países de mayor riesgo. Ayer, por primera vez desde el 25 de septiembre el retorno de los "bunds" sobrepasó el 1%. Al mismo tiempo la tasa de los Treasuries norteamericanos trepó al máximo desde el 30 de aquel mes (2,475%), la británica al máximo desde el 18 de noviembre (2,121%) y la japonesa al máximo desde el 12 de noviembre (0,506%). Estamos hablando de las cuatro principales tasas de referencia. Hay quien aduce que estas subas son reflejo de una mayor expectativa inflacionaria y/o crecimiento económico, pero la verdad es que no está claro que las economías de estos países hayan entrado en un proceso expansivo puede que alguna/s sí, pero difícilmente todas ellas. De hecho según el consenso del mercado, recién hacia fines de año la Fed comenzaría a subir su tasa de referencia, hacia mayo de 2016 lo haría el Banco de Inglaterra y recién al año siguiente los haría el Central Europeo. Si bien es cierto que la inflación implícita en los bonos indexados alemanes, rondaba al escribir ésto el 1,29% anual a 10 años y la norteamericana 1,86%, hablamos en ambos casos de valores lejos del ideal 2% fijados por los bancos centrales (la inflación anual a fin de mayo es -0,2% para los EE.UU., 0,47% para Alemania, -0,08% para Inglaterra y 0,58% para Japón). Mañana seguimos el tema. Pasado mediodía ganaba el 1,81%, pero sin noticias relevantes y arrastrado por el Banco Río y el Macro, Edenor, Rigolleau, Colorín, etc., el Merval finalizó el 0,15% abajo, en 11.364,77 puntos con un volumen 42% inferior al promedio diario del año.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario