24 de marzo 2015 - 00:00

La seducción de Annemarie Heinrich

Esta inocente imagen contrasta con los audaces desnudos con el sello de Annemarie Heinrich y ratifican su versatilidad y sensibilidad.
Esta inocente imagen contrasta con los audaces desnudos con el sello de Annemarie Heinrich y ratifican su versatilidad y sensibilidad.
 La exposición de Annemarie Heinrich (Darmstadt, 1912 Buenos Aires, 2005), "Intenciones secretas", relata la génesis de la liberación femenina a través de sus fotografías acompañadas por documentos y publicaciones del archivo de la artista. En efecto, la exhibición retoma el acertado y tan necesario objetivo del Malba: las muestras de investigación dedicadas a los artistas argentinos. El equipo de curadores Victoria Giraudo y Pérez Rubio presenta 90 fotografías vintage de Heinrich, producidas entre los años 30 y 60, muchas de ellas inéditas. Las obras más íntimas dejan constancia de la naturalidad de la artista para plantear temas eróticos, como la foto de un negro tomada en la década del 50 que, deja a los espectadores con la boca abierta y pone en sombras el posterior atrevimiento de Mapplethorpe.

Hay varios de sus desnudos, incluso el que fue censurado cuando estaba en la vidriera de la calle Callao. Todos ellos ejercen -para bien o para mal- una seducción irresistible. Por otra parte, la inocente imagen "Veraneando en la ciudad" deja a la vista la versatilidad y sensibilidad de la artista. La foto muestra una joven recostada sobre la chimenea de una terraza, bebiéndose el sol con un libro a su lado, mientras las sombras delatan la brevedad de la tarde. Heinrich atrapa ese instante escurridizo, el sol que acaricia con dulzura el cuerpo distendido y hasta el vientito fresco que cruza esa tarde la terraza.

A.M.Q.