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La SIDE, otro sillón en duda a la espera de pistas de Cristina
• Esta semana se conocerían los cambios.
• Una novedad: Icazuriaga aparece en la grilla.
• Silencios y tandas

La Presidente pasó todo el fin de semana en Santa Cruz: estuvo unas horas en Río Gallegos -donde visitó el mausoleo construido en homenaje a su esposo- y luego viajó a El Calafate. Durante esa estadía estuvo en contacto con Carlos Zannini y con su hijo mayor, Máximo.
Anoche en Tecnópolis, epicentro de feriado de la tropa K, circuló la presunción de que los nombres ya están definidos y que en estas horas serían dados a conocer. Pero puede ser, como las versiones de nombres y enroques, apenas un ejercicio de adivinación.
En ese entrevero alumbró un dato novedoso: la posibilidad de que el recambio de funcionarios, a priori reducido a ministerios, tenga un rebote sobre la Secretaria de Inteligencia (SI), que está a cargo de Héctor «Chango» Icazuriaga.
Luego de la muerte de Néstor Kirchner, Icazuriaga se consolidó como uno de los dirigentes orbitales a la Presidente y a raíz de esa cercanía se sugirió que podría ocupar un cargo en el Ejecutivo. En concreto, se habló en círculos K de que podría ir a Justicia.
Así y todo, la eventual salida del «Chango» de la ex SIDE no tendría efectos mayores en el aparato de inteligencia: su segundo, «Señor ocho», Francisco «Paco» Larcher, continuaría al frente de la oficina, con lo cual primaría la continuidad en ese equipo.
Tiempo atrás se especuló con el ascenso de Fernando Pocino, director de Reunión Interior -mencionado por Sergio Schoklender en el affaire Madres- al lugar de Larcher. Pero el mundo de los espías tiene una lógica propia que establece sus propios equilibrios internos.
Larcher, de hecho, está en su cargo desde el principio del Gobierno de Kirchner, etapa en que la butaca de «Señor Cinco» la habitó Sergio Acevedo, que luego dejó el cargo para asumir como gobernador de Santa Cruz, gestión que no pudo terminar por su enfrentamiento con los Kirchner.
Icazuriaga había sido, unos meses antes, el gobernador interino de Santa Cruz cuando Kirchner tuvo que dejar anticipadamente la provincia para jurar como Presidente. Para entonces, el chivilcoyano ya formaba parte del núcleo de extrema cercanía del ex presidente.
Plazos
Para mañana está pautada la sesión preparatoria del Senado, una de las escalas en el calendario de definiciones: si Aníbal Fernández, el jefe de gabinete, es designado presidente provisional como se sugirió en algún momento, su lugar debería ser ocupado en estas horas.
En caso de que jure como senador a secas, como su cargo comienza técnicamente el 10 de diciembre, podría continuar como jefe de gabinete pero -según opinó anoche un legislador- no sería lo más adecuado que firme resoluciones o actuaciones administrativas.
A partir de esa zona gris, más la agenda presidencial que prevé un viaje de Cristina el jueves a la noche hacia Venezuela con regreso pautado para el sábado a medianoche o la madrugada del domingo, se instaló el supuesto de que la Presidente anunciaría los cambios en estas horas.
Sin embargo, la eficacia del secretismo oficial no permitía, anoche, ni siquiera entre ministros y dirigentes ultra K, anticipar movimientos certeros sobre los cambios. Veamos las versiones más exploradas:
c La supuesta recuperación de espacio por parte de Julio De Vido, con la consecuente entronización en la jefatura de gabinete, se topa con un componente aleatorio: la versión de un segundo gobierno superador, renovador, parece antagónica a la coronación del ministro de Planificación en el cargo de mayor visibilidad del Gobierno, y con más poder efectivo, por debajo de la Presidente.
c La línea de cerrar sobre sí mismo el armado cristinista, teoría que anima la versión de Icazuriaga en algún lugar del gabinete, pone en carrera para la jefatura al propio jefe de los espías y también al secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini. De todos modos, el cordobés mudado a Santa Cruz ha concentrado suficiente poder real desde la casi exclusividad de cercanía a la Presidente, que un cambio de rol podría desordenar más que lo que ordena.
c Carlos Bettini es, desde hace tiempo, una amenaza exterior: suena hace años como posible jefe de Gabinete -sonó cuando se sugirió la salida anticipada de Aníbal Fernández a principios de este año-, ministro del Interior o como canciller a pesar de que a los Kirchner les resultó siempre útil en Europa y el platense eligió, una y otra vez, quedarse en España antes que volver a la Argentina.
c De los locales, Nicolás «Tito» Fernández -a quien le levantaron la sanción por el episodio Carlos Verna pero quedó bajo fuego cuando habló de que se veía bien para la cartera de Trabajo- quedó en un pelotón intermedio, mientras que Florencio Randazzo se recluyó en el silencio, dicen que convencido de que sigue en Interior, mientras que Juan Manuel Abal Medina perdió presencia -en los mentideros- como posible jefe de Gabinete aunque se lo revivió como posible canciller o en Ministerio de Comunicación y Cultura a gestarse.
c Un factor que no fue demasiado explorado es el «complejo Seguridad»: la versión de Nilda Garré como jefe de Gabinete fue uno de las variables dentro de un rubro con múltiples extensiones que van desde Justicia, donde se mencionó también a León Arslanian, a Julián Alvarez o hasta a Eduardo «Wado» De Pedro, y ahora apareció el nombre de Icazuriaga que introduce la otra extensión, la Secretaria de Inteligencia. Ese triángulo es quizá el más esperado por Daniel Scioli para proyectar cómo será su convivencia con el kirchenrismo en los próximos meses.
c El otro capítulo clave, por estas horas quizá el más sensible, es el económico: en esa carrera parecen haber quedado sólo dos competidores con chances. Mercedes Marcó del Pont y Juan Carlos Fabregas, aunque Hernán Lorenzino -patrocinado por Amado Boudou- no desapareció nunca de la grilla. En ese mapeo hay que incluir a Guillermo Moreno que seguirá, desde algún lugar del planeta K, involucrado directamente en la definición -o al menos ejecución- de la política económica del Gobierno.
c Las demás variables, respecto a Trabajo y Cancillería, quedan en suspenso y se menciona la posibilidad de un recambio desdoblado: una etapa urgente para cubrir las vacantes de Economía, Jefatura y Agricultura, de donde se retira Julián Domínguez, mientras otros movimientos quedarían para la primera parte del año. Es lo que se especuló con Héctor Timerman o, también, con Julio Alak a quien la Presidente le delegó tareas que le demandarían, a priori, varios meses.


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