22 de enero 2016 - 00:00

La sombra de Maduro otra vez persigue a Podemos

Madrid - La relación del partido de izquierda Podemos con el Gobierno de Nicolás Maduro agitó de nuevo las aguas en España: un viaje a Caracas de uno de sus miembros, en un avión del Estado venezolano, desató ayer una tormenta en medio de las negociaciones para la formación del nuevo Ejecutivo español.

María José Aguilar, cargo del partido de Pablo Iglesias en la región de Castilla-La Mancha, formó parte de un grupo de 35 personas que viajaron a Venezuela hace algo más de un año, invitadas por Maduro a un seminario sobre el llamado "proceso de paz" en el País Vasco, informó la emisora Antena 3 el miércoles por la noche en lo que presentó como una investigación exclusiva.

Entre ellas iban también Anna Gabriel, vocera en el Parlamento catalán de la formación secesionista de extrema izquierda CUP, e Ignacio Gil de San Vicente, suegro del último jefe de ETA, David Pla.

"No es normal que el presidente de un país pague un avión para que vayas", dijo ayer el ministro de Interior español, Jorge Fernández Díaz. El funcionario del Gobierno del conservador Mariano Rajoy ve "base suficiente" para que sea investigado ese viaje, que se produjo en diciembre de 2014.

Según la fuerza de izquierda, en el momento del viaje, Aguilar, catedrática universitaria, no tenía aún cargo en la organización, ya que no se habían constituido sus órganos municipales y regionales.

La polémica por la emisión de Antena 3 fue recogida ayer con gran eco por los demás medios. Las informaciones "ponen de manifiesto un vínculo muy estrecho entre esas personas y sus formaciones políticas con el régimen de Maduro", dijo Fernández Díaz.

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, agregó que las informaciones "ponen de manifiesto lo que ya sabíamos: que tenemos algunos partidos, unas opciones políticas en España, que tienen origen clarísimamente vinculado con dictaduras como la venezolana o Irán".

Desde su nacimiento, hace ahora dos años, Podemos ha sido objeto de críticas por la cercanía de algunos de sus miembros, incluido su líder Iglesias con el chavismo.

En los meses previos a las elecciones generales de diciembre, en las que se convirtió en la tercera fuerza del país, el partido de izquierda fue marcando sin embargo distancia con Caracas.

La polémica toma a Iglesias cuando hay indicios de acercamiento entre Podemos y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de cara a una negociación para la posible investidura del socialista Pedro Sánchez si Rajoy, como todo apunta, no logra el apoyo necesario para volver a ser jefe del Ejecutivo.

El líder del PSOE instó a Podemos a aclarar el viaje. "Lo más razonable es que Podemos y la CUP respondan a esa información y nosotros nos posicionaremos y opinaremos sobre las declaraciones que hagan", dijo Sánchez.

Mientras tanto, Rajoy insistió ayer en que pedirá hoy al rey Felipe VI que lo presente como candidato a jefe del Gobierno español en la reunión con la que el monarca cerrará en el Palacio de La Zarzuela la ronda de consultas para proponer al aspirante a la investidura más difícil en la historia de la democracia española.

"Evidentemente, mi candidatura la voy a presentar. Nos han votado más de siete millones de españoles y sinceramente creo que en la situación en la que estamos, un poco de sensatez y de cordura viene bien", dijo antes de un acto en el Museo del Prado y pese a que no cuenta con los apoyos necesarios en el Congreso de los Diputados para sacarla adelante.

Ayer, Albert Rivera, el líder del partido liberal Ciudadanos, cuarta fuerza parlamentaria, que se ofreció al rey como mediador entre Rajoy y Sánchez para "desencallar el bloqueo institucional, la guerra fría", y que se pueda formar un Gobierno sin tener que repetir comicios.

Agencias DPA, AFP y EFE

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