28 de julio 2010 - 00:00

La sucesión

La sucesión
Él ya tenía en mente la posibilidad concreta de que Diego Maradona no continuase al frente de la Selección; por eso, Julio Grondona, esta vez, tiene decidido estar más comprometido que nunca para elegir al nuevo seleccionador. La decisión pasará por él, pero algunos darán su opinión, su punto de vista, pero nadie acercará un nombre; la compulsa está acotada a dos nombres, que tienen méritos propios, pero también cuentan con el aval de Carlos Bilardo, el director general de selecciones y hombre clave en la salida del cuerpo técnico de Diego y en la llegada del futuro grupo de trabajo. Alejandro Sabella y Miguel Ángel Russo cumplen con el perfil buscado, son exitosos a pesar de lo dispar de su experiencia como técnicos y, en ambos casos, tienen en su idea futbolística mucho de lo que absorbieron en sus años junto al «Narigón».

La carrera como entrenador de Sabella está caracterizada por el vértigo, no precisamente por su personalidad, mucha más cercana a lo pausado y lo medido, sino por la inmediatez con la que se codeó con el éxito. Tras nueve años a las sombras de Daniel Passarella como uno de sus lugartenientes, rompió el cascarón y se puso al frente de un plantel recién en marzo de 2009, cuando volvió a Estudiantes, donde había jugado en los 80 con Bilardo como entrenador. La Copa Libertadores de 2009 es la credencial más importante que tiene para mostrar en su palmarés, que lo llevó a jugar el Mundial de Clubes que perdió ante el Barcelona de Messi en la final. No sólo se debe poner el ojo en los resultados, también de haber hecho de Estudiantes uno de los mejores equipos del fútbol argentino, teniendo en Juan Sebastián Verón a un estratega de categoría internacional sin que esto termine siendo un sistema, y sí sólo un recurso más.

Son muchos los que en los pasillos de AFA señalan que Sabella le llevaría una luz de ventaja a Russo, pero no es fácil la decisión para Grondona. Ve en ambos a tipos que, lejos de los flashes, hacen del trabajo un culto, y aunque parezca increíble, ve en los dos candidatos sed de revancha con en la órbita de la Selección. Ambos fueron números puestos en el comienzo de la gestión de Bilardo en el año 83, pero ninguno tuvo la posibilidad de jugar el Mundial de México, ni siquiera Russo, que había participado de toda la Eliminatoria y, sin embargo, se quedó fuera de la lista de los 22 del plantel.

Poniendo en la balanza las trayectorias como entrenador, lo de Russo es contundentemente superior. Hace dos décadas tuvo el bautismo en Lanús en el Nacional B y casi que no tuvo mucho tiempo libre a pesar de lo vertiginoso del puesto de DT. Ascenso y descenso con el Granate, devolvió a Estudiantes de la Plata a Primera en 1995, luego se fue a Universidad de Chile (semifinalista de la Libertadores), Salamanca, Central, Los Andes, hasta recalar en Vélez, donde ganó el Clausura 2005. El siguiente peldaño de la escalera fue dirigir tres grandes consecutivamente: Boca, donde ganó la Libertadores de 2007; San Lorenzo (jugó el triangular final del Apertura 08) y Racing. Carga con un perfil que siempre sedujo a Grondona, al punto tal que en dos oportunidades, en 1994, cuando eligieron a Passarella, y en 2008, cuando designaron a Diego, era un firme candidato a ponerse el buzo con escudo de AFA. Esa deuda pendiente podría hacer inclinar la balanza a su favor.

La decisión final será cuestión de días, pueden ser dos, cinco o quizás veinte, nadie lo sabe; lo que sí queda claro es que en AFA buscan un perfil serio, sin grandilocuencias ni polémicas ni, mucho menos, soberbias. El cambio comenzará por el DT, algo bien diferente del último ciclo.

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