16 de julio 2014 - 00:00

La toma de ganancias llegó a la Bolsa porteña

A medida que pasan las horas sin un acuerdo en la saga de los fondos buitre, los inversores sucumben a la impaciencia y comienzan a tomar las ganancias generadas en las últimas sesiones. Todos los segmentos del mercado local ya habían insinuado este nerviosismo en la rueda del lunes, una amenaza que ayer se materializó con deterioros importantes tanto en bonos como en acciones.

Como si fuera poco, una fuente del Ministerio de Economía le aseguró a la agencia Reuters que la Argentina no se reuniría esta semana con Daniel Pollack, el mediador designado por el juez Griesa para destrabar el conflicto. Eso le dejaría al país menos de diez días para encontrar una solución negociada con los holdouts y, por lo tanto, no hace más que prolongar la agonía de la plaza.

El panel líder de la Bolsa de Buenos Aires dejó atrás su sucesión de récords, mediante un retroceso del 2,43 por ciento hasta las 8.625,27 unidades. Con discretos 128,5 millones de pesos negociados, los rojos más importantes llegaron desde el lado de las acciones de Banco Macro (-6,99%), BBVA Francés (-4,08%), Grupo Financiero Galicia (-3,88%), Petrobras Argentina (-3,27%) y Edenor (-3,05%). No sorprende que el sector financiero se lleve la peor parte de este vendaval vendedor ya que había acumulado ventajas extraordinarias hace apenas siete días.

En Wall Street, las caídas fueron aún más empinadas. A la poco satisfactoria performance de los bancos, con pérdidas de hasta el 7,99%, se le sumó esta vez el hundimiento del segmento energético. Entre los rendimientos más destacados, se ubicaron los ADR de Edenor (-4,74%) e YPF (-1,96%), que el último 9 de julio habían cosechado un récord en cuatro años y una marca histórica desde su nacionalización, respectivamente.

Los bonos soberanos en la plaza extrabursátil local registraron un retroceso promedio del 0,9%. Las emisiones en dólares más negociadas cotizaron en positivo, con un incremento del 0,62% para el Bonar X, uno del 0,30% para el Bonar 2024 y otro del 0,23% para el Boden 2015. Los papeles bajo legislación neoyorquina no corrieron la misma suerte. Los que nacieron en el canje de 2005, el Par y el Discount, cedieron en torno al 0,75%, mientras que el Global 2017 salvó la ropa del sector, con un repunte del 0,36%.

Además, el INDEC reportó ayer una inflación del 1,3% para el mes de junio, el nivel más bajo del año. Los inversores ya habían anticipado esta cifra en la sesión previa y, de este modo, los repliegues de los bonos indexados fueron limitados. Incluso se percibió una suba del 0,47% en el Bogar 2018.

Por su parte, en el mercado único y libre de cambios, una ostensible depresión en el volumen pactado no fue suficiente para impedir que la mesa de dinero del Banco Central se alzara con u$s 50 millones en el desenlace de la sesión. El ente rector recurrió nuevamente a un férreo control sobre la demanda de divisas de la importación.

Es que el organismo que preside Juan Carlos Fábrega intenta aprovechar las últimas jornadas de la liquidación gruesa de la soja, presionado además por el derrumbe que está padeciendo la cotización del grano en los mercados internacionales. Ayer en Chicago, la soja cayó un 1,38% hasta los u$s 433,77.

En tanto, el dólar oficial cerró sin variaciones, a $ 8,17, en bancos y casas de cambios de la City porteña. Asimismo, la ansiedad que despierta la indefinición en la disputa por la deuda también se comienza a palmar en los circuitos informales. El billete trepó otros diez centavos, a $ 12,10, en un mercado en el que emergieron compras puntuales superiores al promedio de las últimas semanas.

Del lado del tipo de cambio implícito, el denominado dólar "Bolsa" cayó seis centavos hasta los $ 10,86, al tiempo que el contado con liquidación para fugar capitales trepó una unidad para finalizar en los $ 10,13.

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