23 de febrero 2011 - 00:00

La UE aumenta tolerancia de OGM en las importaciones de piensos

Bruselas - Los países de la Unión Europea (UE) acordaron ayer aumentar la tolerancia de Organismos Genéticamente Modificados (OGM) en las importaciones de materia prima para piensos, con el fin de facilitar el abastecimiento de los ganaderos europeos, según informaron fuentes comunitarias.

El Comité Permanente de la Cadena Alimentaria -formado por expertos de los 27 países comunitarios- apoyó que esos envíos puedan contener hasta un 0,1% de residuos «accidentales» de transgénicos, de variedades aún pendientes de aprobación o cuya autorización haya expirado en la UE.

En la actualidad, la UE aplica el principio de «tolerancia cero» en las importaciones y el nuevo límite podría entrar en vigor a principios del verano, si en unos meses no hay oposición de las instituciones comunitarias.

Fuentes de la Comisión Europea (CE) explicaron que el objetivo es acabar con la «incertidumbre» de algunos operadores que venden en el mercado piensos con materias primas de terceros países, a la vez que se facilita el abastecimiento a los ganaderos europeos.

La UE importa grandes cantidades de maíz y harina de soja de la Argentina, Brasil y Estados Unidos, donde se aceptan los OGM, y estos envíos son un «suplemento esencial» para la ganadería, según la misma fuente.

El índice del 0,1% es considerado el «cero técnico» por los centros de referencia de la UE; el Comité Permanente acordó también armonizar los métodos de detección y muestreo de los OGM.

El Parlamento Europeo y el Consejo de ministros de la UE (representantes de los gobiernos) deberán examinar la nueva regulación; si no hay rechazo en tres meses, el citado índice será aprobado por la Comisión Europea.

La organización ecologista Greenpeace criticó, en un comunicado, el incremento de la tolerancia de OGM en piensos, por considerar que «abre la puerta a la contaminación en la cadena alimentaria». Greenpeace señaló que hasta ahora cualquier envío con residuos de transgénicos no autorizados era rechazado al llegar al mercado europeo, pero las nuevas reglas permitirán la contaminación con trazas de cultivos que no han sido sometidos a test de seguridad en Europa.

Según los ecologistas, los gobiernos europeos han sufrido presiones de EE.UU. y de las industrias de piensos para relajar las reglas. «Europa pierde el control sobre su propia producción alimentaria para complacer a los exportadores americanos, el peligro es ahora que haya presiones a los países de la UE de los lobbies pro OGM para permitir la contaminación en alimentos para humanos», según Greenpeace.

Por el contrario, la Federación Europea de Fabricantes de Piensos (FEFAC) alabó la «solución técnica» acordada por los países de la UE».

Agencia EFE

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