La vendimia de este año viene con show de Cristina y Cobos

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Mendoza va a protagonizar el fin de semana dos de los cruces más fuertes que se dan por estos días en la política argentina. Con la excusa de la celebración de la Fiesta de la Vendimia, pisarán la provincia al mismo tiempo Cristina de Kirchner y Julio Cobos, pero también toda la conducción nacional del radicalismo que pretende en esos días cerrar el acuerdo de reunificación de la UCR con el vicepresidente para avanzar con una fórmula para la elección a senador de este año.
Cristina de Kirchner romperá la racha de los últimos años en los que ningún presidente, incluido su marido, participó de la Fiesta de la Vendimia. Pero esta vez la urgencia electoral en la provincia exigió que la Casa Rosada organizara un viaje para apoyar al gobernador Celso Jaque que se debate en una interna con los intendentes del PJ.
Los caciques de los municipios mendocinos ya amenazaron con aguarle la fiesta al gobernador al que le exigen que deje el alineamiento con los Kirchner y se vuelque al Justicialismo local que lo llevó al cargo. En ese marco, el peligro para Cristina de Kirchner es alto: participará el sábado del acto central en el anfiteatro Frank Romero Day rodeada de 21.000 espectadores de todos los partidos, incluido su vicepresidente. Anoche, parte del equipo de seguridad de Presidencia ya había comenzado a arreglar en Mendoza los detalles de esa presentación.
Jaque tiene que garantizarse la unidad del PJ local para enfrentar al otro acuerdo que se pretende cerrar en la provincia durante el fin de semana de festejos de la Vendimia, el de Cobos con su comprovinciano Ernesto Sanz y el jujeño Gerardo Morales para unificar el radicalismo mendocino y llevar a las elecciones una lista a senadores encabezada por Sanz. Después de estar casi cerrado un acuerdo para armar esa fórmula en la que estaría acompañado por la cobista Laura Montero -incluida una foto de reconciliación entre Morales y Cobos en el despacho del vicepresidente-, ese acercamiento pareció enfriarse.
Pero ayer el propio Sanz confirmó que las negociaciones continúan: «La voluntad de reunificar al radicalismo en Mendoza siempre estuvo, estuvo de los dos lados y está», dijo, aunque reconoció que hubo «dificultades en encontrar la metodología adecuada. Hay coincidencias en el fondo y disidencias en algunas formas».
La maratón de dirigentes, empresarios, legisladores y ministros del fin de semana en la Vendimia incluirá, entonces, otro encuentro entre Morales y Cobos, pero esta vez, se ilusiona el radicalismo, para firmar el acuerdo definitivo.
Morales también va a tener reuniones con dirigentes del cobismo en la provincia, como Juan Carlos Jaliff, pero para definir un segundo tramo de la reunificación partidaria: la posibilidad de que la Convención Nacional de la UCR decida el 3 y 4 de abril la reincorporación al partido de los seguidores de Cobos.
Será el bordado final de las negociaciones que Jaliff ya inició con el interventor de la UCR mendocina, Carlos Le Donne, para organizar internas abiertas en la provincia y terminar así la normalización.

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