Al menos 3.000 alauitas -una rama "liberal" del chiismo- escaparon en las últimas semanas de Alepo, escribió el diario Hurriyet, luego de que su barrio fue ocupado por rebeldes yihadistas del Frente al Nusra, cercano a Al Qaeda, y cruzaron a Turquía.
"Nos atacaron. Tuvimos que huir. No son sirios, son yihadistas de otros países. Vinieron por la yihad o para enriquecerse", explicó Hasán, que está en Estambul con su mujer y cinco hijos.
"Los rebeldes tomaron el control del barrio y nos obligaron a dejar nuestras casas. Los milicianos de Al Nusra secuestraron a nuestros muchachos para pedir rescates", contó Ahmed.
Los yihadistas se hicieron responsables de violencias reiteradas contra las minorías religiosas, alauitas y cristianos especialmente. El martes doce civiles alauitas fueron asesinados por Al Nusra cerca de Homs.
Como los otros 200 mil refugiados sirios que huyeron a Turquía, los alauitas de Alepo fueron llevados a campos construidos frente a la frontera. Pero huyeron de nuevo por temor a nuevos actos de violencia a manos de otros refugiados, la mayoría sunitas.
"Las autoridades turcas querían llevarnos a los campamentos. Pero lo rechazamos, no fuimos...", recordó Hasán. "La mayor parte de la gente en los campamentos apoya a los rebeldes. Obligan a los hombres a ir a combatir contra el régimen. Escuchamos a conocidos que estuvieron en esos campos que habían sufrido amenazas de muerte y que algunas mujeres fueron violadas", explicó.
La oposición turca acusa al Gobierno del premier Recep Tayyip Erdogan, que apoya a los rebeldes y quiere el derrocamiento de su examigo Al Asad, de tolerar operaciones de "reclutamiento" en los campos de refugiados. Por eso muchos se refugian en Estambul, donde hay una amplia comunidad alauita turca. Cientos ahora sobreviven de alguna manera en la calle, en Fatih, Kumkape, Sirinevler.
Los refugiados alauitas no tienen asistencia y su presencia es mal vista por la policía turca. Hablan árabe, un obstáculo para conseguir trabajo. "Nuestros niños piden limosna. Es el único modo de comprar pan...", afirmó la cuñada de Hasán.
Algunas familias más afortunadas están albergadas en la mezquita alauita de Estambul, que fue atacada por algunos hombres armados tras la llegada de los refugiados.
| Agencia ANSA |


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