9 de julio 2010 - 00:00

Lapidación

Londres y Washington - Gobiernos y grupos de derechos humanos de todo el mundo reclamaron clemencia para una mujer iraní que corre el peligro de morir lapidada por supuesto adulterio.

La ejecución de Sakineh Mohamad Ashtiani, de 43 años, que ya pasó cinco años en la cárcel y recibió 99 latigazos, «repugnaría al mundo», declaró el secretario de Estado de la cancillería británica, Alistair Burt. La lapidación «es un castigo medieval que no tiene sentido en el mundo moderno», insistió.

En la misma línea, el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, John Kerry, calificó la lapidación de «castigo bárbaro y horrible».

Agencia EFE

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