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Las AFP chilenas siguen felizmente su camino
La conclusión chilena referida es factible si el rendimiento anual promedio de los fondos de pensión chilenos resulta ser del 6 por ciento real. Ese nivel, aclaremos, es escasamente superior al que utiliza la Autoridad de Aplicación del sistema privado de seguridad social chileno, que es del 5 por ciento.
Las proyecciones de los fondos chilenos sugieren que el rendimiento futuro promedio esperado de sus inversiones en acciones será de entre un 5 por ciento y un 8 por ciento, en tanto que el rendimiento de los bonos (que son siempre algo más seguros, pero menos rentables que las acciones, razón por la cual las carteras de inversión son mixtas) será del 4 por ciento.
Factibilidad
Esos niveles de ingresos lucen factibles atento no sólo la buena salud de que goza la economía chilena, sino también la expectativa generalizada de que, después de la crisis mundial, el mundo en desarrollo crezca más velozmente que las naciones desarrolladas. Pero ahora, la necesidad de reconstruir un país devastado por la naturaleza podría reducirlos en alguna medida.
La información difundida por los medios trasandinos aclara que para realizar el cálculo comentado se tomó como ejemplo a un varón que comienza a trabajar a los 18 años con una renta imponible promedio de 220 mil pesos chilenos (a la que accede el 47 por ciento de los trabajadores trasandinos, que tienen una renta igual o mayor que ésa) reajustada a una tasa anual del 2 por ciento real hasta los 50 años. El ejemplo tomado considera un hombre casado que se jubila a los 65 años y que ha ahorrado (aportado) durante 47 años.
Si las cosas son efectivamente así, sus retiros al jubilarse serán superiores a sus últimos años de ingresos. Pero si, en cambio, dejó a veces de aportar (sea por enfermedad, despido u otras razones) y tan sólo ahorró el equivalente a cuatro años, percibirá -no obstante esta circunstancia- el 33 por ciento de sus últimos ingresos. Las mujeres con baja densidad de aportes tienen, según las proyecciones, una mejor tasa de retorno que los varones.
En Chile, para obtener un ingreso similar al de los últimos sueldos se requiere haber aportado el 60 por ciento de los meses en los que el beneficiario de la jubilación privada trabajara efectivamente. La opción provisional privada, queda visto, está muy lejos de ser desastrosa, cuando se la maneja y administra bien y cuando la economía local es coherente, estable y exitosa, en un marco de respeto al Estado de derecho. Como en Chile.


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