Los preparativos para la interpelación de Mauricio Macri en la Legislatura porteña no incluyen dispositivos de seguridad más allá de los habituales, pero habrá medidas especiales para el ingreso al recinto. Allí, además de los 60 legisladores porteños, se dispondrá una bandeja para las cámaras de los canales de TV y la prensa en general, pero no podrán entrar invitados ni público, tampoco asesores de los diputados. Se permitirá exclusivamente la presencia de los secretarios parlamentarios, uno por bloque, y casi nada más. Habrá una pantalla en el Salón Montevideo, frente al recinto, para que los que se queden afuera puedan seguir el proceso que transmitirá el circuito cerrado de televisión de la Legislatura. La organización incluye un control riguroso del tiempo de exposición que les corresponde a los bloques: 20 minutos para cada una de las tres bancadas de mayor número; 15 para las tres que tienen cuatro bancas y 5 para cada uno de los 7 bloques restantes. Primero hablará Macri, luego empieza la oposición, y el PRO se reservará para el final.
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