Sharapova sigue por el buen camino. Desde su regreso en mayo, disputó 6 torneos, de los cuales en tres llegó a cuartos y en dos, a semis.
Maria Sharapova y Kim Clijsters izan la bandera de la resurrección. Ambas estuvieron alejadas un largo tiempo de los courts y, de a poco, le van tomando la mano a un circuito signado por la paridad. La rusa se reincorpora tras una lesión en el hombro derecho que la tuvo a maltraer en 2008 y la forzó a poner una pausa en su calendario. Recién pudo reaparecer el 18 de mayo de este año, en el torneo de Varsovia, donde alcanzó los cuartos de final. En cambio, la belga optó por dejar la actividad en 2007 para contraer matrimonio y dedicarse a la crianza de su pequeña hija. Se reinsertó en el circuito la semana pasada, en el certamen de Cincinnati, donde llegó hasta cuartos de final.
Ayer, Sharapova y Clijsters dieron otro paso ganador en la Rogers Cup (u$s 2.000.000, dura) y accedieron a los octavos de final. La rusa venció a la austríaca Sybille Bammer por 6-3 y 7-6 (5), y hoy jugará con su compatriota Vera Zvonareva (7°). En tanto, la belga superó a la ascendente bielorrusa Victoria Azarenka (9°) por 7-5, 4-6 y 6-1, y hoy tendrá un duro compromiso ante la serbia Jelena Jankovic (5°). La sorpresa de la jornada la dio la rusa Dinara Safina, número uno del mundo, que perdió en su debut con la francesa Aravane Rezai por 3-6, 6-2 y 6-4.
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