23 de septiembre 2014 - 00:00

Las obsesiones secretas a la luz de “documentos”

“Mis documentos”, en su tercera edición, presentará conferencias performáticas donde artistas de diferentes disciplinas exponen una investigación personal.
“Mis documentos”, en su tercera edición, presentará conferencias performáticas donde artistas de diferentes disciplinas exponen una investigación personal.
El 3 de octubre se estrenará en el Centro Cultural San Martín, la tercera edición del Ciclo Mis documentos. Según su curadora, la actriz y directora Lola Arias ("Mi vida después", "Melancolía y manifestaciones") "se trata de una serie de conferencias performáticas, donde artistas de diferentes disciplinas presentan una investigación personal, una experiencia radical o una historia que los obsesiona secretamente y lo hacen acompañados de distintos documentos: fotos, grabaciones, filmaciones, videos, etcétera".

Dialogamos con ella sobre "Mis documentos":

Periodista: ¿Qué espectáculos integran esta nueva edición?

Lola Arias:
El 3 y 4 de octubre se presenta "Padre postal" de la poeta y performer Tálata Rodríguez. Cuando sus padres se separaron ella vino de Colombia con su madre y desde los 10 a los 18 años mantuvo con su padre un contacto epistolar, en donde él le fue contando su vida camaleónica, como chamán, rockero, tarotista de la guerrilla colombiana, poeta en Francia, etcétera. Lo lindo del relato es que Talata agrupó estas cartas por tema: hay cartas sobre pájaros, otras sobre los indios del Amazonas y otras con fotos incluidas, sobre las novias y parejas de este mujeriego delirante. Y en las mismas funciones se presenta "El piano invisible" del músico Ulises Conti. Es una conferencia sobre la historia de los sonidos, y sobre su propia experiencia con el sonido y con el piano.

P.: ¿Quiénes siguen?

L.A.:
El 10 y 11 de octubre, "Diapasón: iniciación y secuelas", donde r el escritor Iosi Havilio hablará sobre el impacto que tuvo, en su vida y en su obra literaria, haber actuado a los diez años en la película "Diapasón" de Jorge Polaco (es el niño que toca el piano). ¡Lo que debe haber sido! con esa cosa entre siniestra, sexual y extraña que tenían los films de Polaco. A continuación se presentará "Vidas dobles: Strippers y submarinos" por la coreógrafa Luciana Acuña (Grupo Krapp) y el cineasta Alejo Moguillansky. Son dos investigaciones paralelas que se conectan entre sí. Son una pareja de talentosos artistas y padres de una niña- que ya vienen trabajando juntos con muy buenos resultados. Y por último, el 17 y 18 de octubre, se exhibirán "Capítulo 32" por la música y actriz Liza Casullo y "Mi mapa de la 31" por el artista visual Leopoldo Estol. Liza trabajó sobre la novela de su padre Nicolás Casullo, "El frutero de los ojos radiantes", que es la historia de sus ancestros genoveses. Liza cuenta cómo llegó esta novela a sus manos y todo lo que le pasó cuando viajó a Génova para visitar los lugares familiares. Después Estol hablará de sus experiencias artísticas en la Villa 31 de Retiro. Trabaja ahí desde hace cinco años y, entre otras cosas, ayudó a construir una zapatilla gigante. Una especie de monumento móvil que los habitantes de la Villa llevaron a la Legislatura Porteña cuando fueron a reclamar por una vivienda mejor.

P.: ¿Qué pasó con su proyecto con ex combatientes de Malvinas?

L.A.:
Formó parte del evento "Después de la guerra" que se realizó en el Battersea Arts Centre de Londres, en el mes de junio y del que participaron 25 artistas de todo el mundo. Ahí presenté la video instalación "Veteranos" en la que cinco ex combatientes de Malvinas reconstruyen su experiencia en los lugares donde trabajan actualmente. Por ejemplo: un psicólogo que reproduce la explosión de una bomba en la que casi muere, en el hospital Alvear caminando entre sus pacientes psiquiátricos. En otros videos aparecen el cantante de ópera Darío Volonté, que sobrevivió al hundimiento del Belgrano y un mecánico de autos con su pequeño diario de Malvinas que incluye anotaciones humorísticas.

P.: ¿Cuándo va a exponer esta video instalación?

L.A.:
Todavía no encontré un espacio. En Londres me fue genial, incluso salió un artículo en The Guardian. Pero acá y no entiendo por qué, nadie se interesa. Me contacté con el Parque de la memoria, el Museo de la Inmigración, Proa, Malba, Mamba y nada... ahí me di cuenta que el mundo de las artes visuales se rige por otras reglas. Como si el artista de teatro fuera de otro pedigrí o de una categoría inferior. En la cúspide están los artistas visuales, ellos son "el arte" y su circuito es muy cerrado. Por eso me entusiasma tanto el "Ciclo Mis documentos", que me permite mover esos nichos tan estáticos con una propuesta más integral.

Entrevista de Patricia Espinosa

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