10 de febrero 2010 - 00:00

Las tres agendas internacionales para 2010

Para nosotros, los argentinos, hay tres agendas que hay que tener en cuenta:

1 - La del Hemisferio Norte:

a) Se consolida la centralidad de la relación EE.UU.-China.

b) La revisión del Tratado de No Proliferación Nuclear que vence este año (principales actores: EE.UU. y Rusia) y la contención de quienes disponen de armas nucleares y amenazan con su eventual utilización en forma defensiva u ofensiva (Irán, Corea del Norte, India, Pakistán e Israel).

c) La reunión internacional de Medio-Ambiente en México, complementaria de la de Copenhague. Allí deberán cuantificarse los compromisos genéricos alcanzados en Dinamarca.

d) La posibilidad de avanzar en los acuerdos comerciales (Ronda de Doha) en el seno de la OMC (Organización Mundial del Comercio).

e) La reforma del Sistema Financiero Internacional desde el G-20.

f) El inicio del funcionamiento de Europa como unidad política, económica y militar (nueva Constitución aprobada el 1 de diciembre de 2009).

g) El desempleo en EE.UU. y Europa como consecuencia de la crisis de 2008.

En todos estos temas nuestra participación es nula o marginal, pero sus avances o retrocesos impactan directamente sobre nuestra región.

2 - La agenda sudamericana:

a) El funcionamiento de Brasil como «potencia regional».

b) Los cambios políticos en Chile, Uruguay, Brasil y Colombia.

c) El inicio del funcionamiento de la «Constitución Étnica» en Bolivia (caso único de Gobierno indo-americano).

d) La crisis del régimen chavista en Venezuela.

e) El desarrollo de la trama del narcotráfico con epicentro en Colombia, pero con redes autónomas en Brasil, Perú, Bolivia, Paraguay y la Argentina. En este último caso, un país que no estaba considerado 15 años atrás en las categorías de tránsito, producción ni consumo hoy reviste en las tres.

La situación sudamericana tiene directa influencia sobre nuestra economía y marcará el tramo final del período kirchnerista.

3 - La agenda internacional argentina:

a) La plataforma marítima, las concesiones pesqueras y petroleras alrededor de Malvinas, y las pretensiones territoriales de varios países sobre la Antártida serán temas de especial consideración y cuidado.

b) La independencia del Banco Central, el acuerdo con los hold outs y el Club de París, el saneamiento del INDEC y el funcionamiento de la Justicia determinarán la recuperación del alicaído flujo inversor.

c) La inflación y el tipo de cambio serán elementos fundamentales para determinar el riego-país y las condiciones del tránsito hacia una nueva administración en diciembre de 2011.

d) El replanteo de las agendas con los nuevos gobiernos de Uruguay y Chile y el desbloqueo de las relaciones con Bolivia, Paraguay y Brasil. Es de destacar que, en la actualidad, tenemos graves problemas en la relación con todos nuestros vecinos.

Las tres agendas interactúan desde los altos grados de globalización que existen en nuestro planeta.

En un país periférico como la Argentina, la agenda local y su comunicación a la región y el mundo son la columna central de nuestra inserción en los flujos de comercio-inversión y turismo planetarios. Desde el default, nuestra credibilidad ha bajado a casi cero y las conductas erráticas practicadas durante los últimos 6 años han consolidado una visión general escéptica sobre nuestra capacidad de ponernos a la par con Brasil, Chile y Uruguay, ejemplos universales del comportamiento esperado de los países emergentes que aspiran a alcanzar niveles de vida que superen los u$s 20.000 de ingreso per cápita para el fin de esta década.

Sin embargo, podríamos replantear este escenario en muy corto plazo con sólo reflexionar sobre las conductas pasadas y corregirlas desde un normal funcionamiento del marco jurídico y las instituciones de las que ya disponemos.

El Bicentenario no será sólo una conmemoración del pasado. Será también nuestro pasaporte (o no) hacia el futuro.



(*) Secretario de Relaciones Internacionales de PRO.

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