Le “taladró” la ilusión

Edición Impresa

Banfield se quedó con el clásico y dejó sin argumentos futbolísticos a Lanús, en un partido muy vibrante y con dominio alternado.

El equipo de Falcioni mostró la contundencia de su ataque y la habilidad del colombiano James Rodríguez como sus mejores cartas, ante un Lanús que mostró mucha dinámica y dominó, casi a voluntad, los primeros 30 minutos, pero cuando le empataron se quedó sin resto anímico y terminó entregado.

Lanús comenzó mejor, con Salvio de ariete ofensivo y Salcedo bajando unos metros a buscar, lo que confundía a la defensa de Banfield, que cometía faltas recurrentes.

Salcedo abrió el marcador, aprovechando un rebote en Lucchetti y parecía que el triunfo podía ser holgado, pero en un contraataque, Silva se le escapó a Hoyos y definió con categoría ante Caranta para igualar el marcador.

Lanús sintió mucho el gol y retrasó sus líneas, dejando crecer a Banfield. Pelletieri, que era la figura, hasta allí empezó a perder con Walter Erviti, y Banfield pasó de dominado a dominador.

Sin embargo, ganó gracias a un error arbitral, porque el penal que concedió Héctor Baldassi no fue, ya que Erviti se dejó caer en el área cuando sintió el contacto de Santiago Hoyos.

Santiago Silva no desperdició la oportunidad y la cambió por gol, con el que se convirtió en el máximo artillero del fútbol argentino.

Todavía quedaba más de la mitad del segundo tiempo por delante, pero el sólido juego de Banfield impidió que la victoria peligrara en algún momento.

De hecho, con un Sebastián Blanco más pálido que de costumbre y un Eduardo Salvio muy alejado de ese jugador que mereció una convocatoria al seleccionado nacional, Lanús nunca llegó hasta el arco visitante con alguna posibilidad, aunque sea remota, de acceder a la paridad.

Dejá tu comentario