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Lee: la muerte de un vampiro noble
Christopher Lee
Su muerte provocó ayer reacciones de pesar, empezando por la del alcalde de Londres, Boris Johnson, que saludó a "uno de los mayores actores británicos y maestro del terror". El primer ministro, David Cameron, dijo estar triste por la muerte de "un titán de la edad de oro del cine y un veterano distinguido de la Segunda Guerra Mundial". "Es terrible perder a un viejo amigo y Christopher Lee era uno de los más viejos. Nos vimos por primera vez en 1948", recordó Roger Moore. Lee se casó con la ex modelo danesa Gitte Kroencke en 1961 y tenía una hija, Christina.
Ayudado por su imponente presencia y su voz profunda, se especializó en personajes malvados, desde Scaramanga en la película de la saga de James Bond a Saruman en "El señor de los anillos", pasando por el conde Dooku en dos de las entregas de "Star Wars".
Todo empezó después de la Segunda Guerra Mundial, cuando Lee comenzó a aparecer en una serie de pequeños papeles en películas, el teatro y la radio, aunque el actor de 1,95 metros dijo que su carrera se resintió por ser "demasiado alto y tener un aspecto demasiado foráneo".
Su gran oportunidad llegó cuando firmó con los estudios Hammer para rodar "La maldición de Frankenstein" en 1957. Él y Peter Cushing, quien numerosas veces encarnó a su perseguidor Van Helsing, entraron en la historia del cine en clásicos como "Drácula" (1958), "La Momia" (1959) y "El sabueso de los Baskerville" (1959). A principios de 1970, Lee comenzó a salir de Hammer -volvería en 2010 para el thriller "The Resident"-, pero siguió en las películas de terror, con la serie del malvado oriental Fu Manchú y sobre todo con "The Wicker Man" (1973), que describió como la mejor película que había hecho. "Es una de las grandes películas de culto de todos los tiempos", dijo Lee en una entrevista de 2005. "Esa es en verdad la historia de mi carrera, las películas de culto".
Realizó más de 250 películas y producciones de televisión. "Toda una nueva carrera se me abrió cuando estaba en 'El señor de los anillos' y 'Star Wars'", declaró entonces, explicando cómo esas películas le sirvieron para acabar con el encansillamiento de Drácula. "Lo realmente importante para mí, como persona mayor, es que soy conocido por mi generación y que la siguiente generación también me conoce". Pese a todo ello, admitió haber disfrutado de los papeles de malo. "Son más interesantes, porque hay una mayor variedad de matices: se puede ser muy cruel o encantador, divertido y peligroso", dijo Lee.
Sin embargo, criticó la violencia gratuita de muchas películas modernas, con el argumento de que la sugerencia del terror era más eficaz, algo en lo que fue un maestro, asustando a millones de personas en los grandes cines de Londres y Nueva York, o los pequeños cines de barrio de cualquier lugar del mundo con su mirada penetrante. Lee era un héroe entre los aficionados al género de terror y al final de su vida de los amantes de la música heavy metal. Publicó varios trabajos en este género, el último de ellos un mini-álbum llamado "Metal Knight" (Caballero del metal) aparecido en mayo de 2014.
"Asocio el heavy metal a la fantasía por el tremendo poder que transmite", explicó en un comunicado Lee, cuya voz grave era inconfundible. En diciembre de 2013, el actor se convirtió en el intérprete de mayor edad con una canción -"Jingle Hell"- en las listas de éxito de Estados Unidos. En su vida privada, Lee nada tenía que ver con sus personajes. Desde hace años colaboraba con Unicef y por su compromiso con los derechos de los niños fue distinguido por la organización "Cinema for Peace" y la reina Isabel II de Inglaterra lo nombró caballero en 2009. "En el mundo", dijo Sir Christopher en una entrevista, "mueren millones de niños cada año. Sencillamente uno tiene que ayudar".


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