Fue una venganza personal, que le sirvió a Arsenal para ganar su primer partido como visitante en el torneo Apertura.
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Luciano Leguizamón, echado de Gimnasia por intercambiar su camiseta con Juan Sebastián Verón en el clásico platense, le puso la cabeza a un centro de Carrera y marcó el único gol del partido. El que valió tres puntos.
Fue un premio excesivo para Arsenal, que se defendió con orden y buscó el contraataque como única arma.
Gimnasia, apenas con una discreta actuación, fue superior al equipo de Sarandí y fue el único de los dos que, al menos, intentó atacar.
El equipo de Leonardo Madelón se excedió buscando la cabeza salvadora del «Pampa»
Sosa, que fue anulado por Matellán, quien le ganó en todos los centros. En el segundo tiempo ingresó Cuevas por Iriarte y atacó con tres delanteros, pero le faltó imaginación para superar una defensa que siempre mostró firmeza. Gimnasia dio un paso atrás en su lucha por mantener la categoría y Arsenal se sacó el karma de no obtener resultados de visitante, pero el principal ganador fue Luciano Leguizamón, que se dio el lujo de no gritar el gol por su pasado en Gimnasia.
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