17 de marzo 2009 - 00:00

Lejos de la solución, más cerca de poder agravarse

En el centro, «Rafa» Di Zeo, que hoy comienza a gozar de sus salidas condicionales de la cárcel, en el corazón de «la Doce».
En el centro, «Rafa» Di Zeo, que hoy comienza a gozar de sus salidas condicionales de la cárcel, en el corazón de «la Doce».
 Más de lo mismo. A menos de 24 horas de los hechos de violencia registrados en Parque Lezama entre dos fracciones de la barra brava de Boca, no quedó ningún detenido.
La mujer que sufrió una herida de bala en la pierna fue dada de alta, pero aún hay un internado en grave estado en el Hospital Argerich: es José Rinaldi Fernández, hermano del «Uruguayo» Richard William Laluz, jefe de una de las bandas.
Igual que siempre. Los vándalos salen a hablar por radio, los abogados de la otra fracción de violentos también; los directivos de Boca se toman su tiempo para realizar reuniones e investigaciones que intentarán otorgarle una explicación a la sociedad que -seguramente- nunca llegará. También la Justicia sale a pedir colaboración a la ciudadanía para identificar a los violentos, mientras que desde el Coprosede dejaron trascender su preocupación por lo que pueda ocurrir en el próximo partido que juegue Boca. A todo esto, hoy Rafael Di Zeo comenzará a gozar de sus salidas condicionales de la cárcel.
Richard William Laluz Fernández, alias «el Uruguayo», lanzó ayer por radio La Red «una virtual declaración de guerra contra Mauro Martín», el jefe de la barra brava de Boca, al anunciar que algún día arreglará «las cosas» entre ellos y que volverá a la Bombonera, aunque «deje la vida». «El Uruguayo» también criticó la forma en que fue atacado, y propuso otra forma de enfrentarse sin poner en riesgo a terceros.
«Nos encontramos a 300 kilómetros, 500 kilómetros y el que queda, queda», sostuvo Richard. Contradictorio, aseguró que no va a hacer nada y no irá a la Justicia, pero que intentará arreglar las cosas «entre nosotros».
Ratificó que Mauro Martín y su gente llegaron «a los tiros junto a patrulleros» y acusó al comisario de la seccional 24, Rogelio Pisi, de liberar la zona. Asimismo, acusó a Néstor Gago, flamante gerente de seguridad de Boca, de haber entregado entradas a un amigo para que vuelvan a la cancha.
También habló Horacio Rivero, abogado de Mauro Martín, y aseguró que su defendido no estaba en el lugar de los hechos. «Mauro me dijo que no tenía nada que ver. Él se encontraba arriba de la Autopista 25 de Mayo, recién había salido de su casa. Tiene un ticket que lo demuestra, que iba en el auto con su hermano. Está dispuesto a ir a la Fiscalía y demostrar que no estaba en el lugar. Será materia probatoria».
Por su parte, desde Boca, el presidente del club, Jorge Amor Ameal, anticipó que se hará una exhaustiva investigación para tratar de establecer el origen del incidente. Ratificó que el club «tenía todo previsto, con 650 policías para el operativo, dentro del estadio, pero los desmanes ocurrieron a diez cuadras».
Advirtió que es «imposible» que hayan salido del club las entradas para el ingreso de la barra» y sostuvo que no le consta que Néstor Gago -gerente de seguridad de la institución- se haya reunido con los barras bravas.
Como siempre. Muchas palabras y pocas definiciones.
- Una supuesta incoordinación en el Servicio Penitenciario Federal en el traslado de presos a tribunales impidió al barra brava de River Ariel «el Colo» Luna responder las preguntas que tenía previsto formularle el juez Luis Rodríguez en relación con el asesinato de Gonzalo Acro.
- El cotejo entre Merlo y Morón fue suspendido a los 12 minutos de juego, cuando se enfrentaron grupos antagónicos de la hinchada del equipo local.

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