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Lidia Segni: “En el Colón se ha hecho un trabajo a conciencia”
Lidia Segni: «Siempre va a haber gente que critique. Haga lo que se haga, siempre va a haber opiniones disidentes. Así son las cosas en el Colón».
Lidia Segni, actual directora del Ballet Estable del Teatro Colón, no duda a la hora de defender las obras que se están haciendo en la sala: «Hasta hace unos pocos días, no había visto nada», declara «pero cuando entré a la sala y pude observar como está ahora, realmente me emocioné. Me pareció que se ha hecho un trabajo muy a conciencia, con conocimiento. Todo se ve muy bien, las butacas, los palcos, la araña».
Segni, quien ha desarrollado una intensa carrera en el ballet desde sus primeros pasos en su Córdoba natal, hasta alcanzar el rango de primera bailarina en el Argentino de La Plata y más tarde en el Colón, ha dirigido varias compañías, entre ellas, el Ballet Argentino de Julio Bocca, a la que estuvo ligada por espacio de varios años.
Con su dirección, el Ballet Estable del Teatro Colón bailará a partir de mañana en el escenario del Parque Centenario, iniciando su temporada de verano. En el diálogo con ella, no se eludieron los temas conflictivos, en especial a partir de su visión optimista de la marcha de los trabajos de restauración:
Periodista: ¿Cómo se justifican las críticas a las obras de restauración que se han hecho últimamente?
Lidia Segni: Siempre va a haber gente que critique. Haga lo que usted haga, siempre va a haber opiniones disidentes. Así son las cosas en el Colón pero también en otros ámbitos.
P.: ¿Cómo es su relación con los representantes gremiales?
L.S.: Es buena. En realidad, no me molestan. Puedo decir que no tenemos diálogo. No tengo ninguna relación con ellos. Nunca la tuve, ni siquiera cuando fui bailarina y no la tengo ahora.
P.: ¿Qué pasa con la asistencia a las clases? ¿Los bailarines concurren a ellas?
L.S.: En este momento hay una asistencia perfecta. Tenemos una maestra que he traído, Karemia Moreno y con ella trabajan muy bien. Es una maestra que yo conocí cuando era bailarina y creo que su presencia en el Colón es benéfica para los bailarines. Su sistema de trabajo es sumamente eficaz y muy parecido al mío. Tiene un ojo perfecto para corregir y es un apoyo muy grande para mí, porque me siento respaldada porque tenemos temperamentos similares. Y ella se juega conmigo.
P.: ¿Usted escucha las sugerencias de sus bailarines?
L.S.: Acá están acostumbrados a que cada uno pueda opinar. Yo en el exterior cuando he trabajado con grandes directores de compañías importantes, se hacía lo que el director creía que debía hacerse. Aquí yo quiero que todos hagan lo que yo propongo porque para eso soy la directora y estoy segura de mi responsabilidad y de mi trabajo. Aun así, escucho a mis bailarines.
P.: ¿En qué consistirá la temporada de verano?
L.S.: Como los tiempos de ensayo fueron breves, mi intención fue tomar todo lo que se pudiera del año pasado. También queríamos programar funciones que no fueran de tres horas porque el Auditorio del Centenario no da para eso. Por eso he elegido hacer el primer y tercer acto de «Don Quijote» en la versión de Zarko Prebil, que son los actos que más brillo poseen, los de mayor dinámica, donde se ven las mayores destrezas de los personajes principales, y en el que se puede mostrar el Grand pas de deux. En las primeras funciones bailarán Silvina Perillo y Alejandro Parente y más adelante, Maricel De Mitri y Juan Pablo Ledo. El 13 y l4 de marzo hay otro programa. Lo armé con «Vivaldi en concierto», «Diana y Acteón», «Kicho», «Entreacto» y «Pulsaciones». El 20 y 21, hay un programa mezclado con las obras anteriores. Para mi lo importante era que toda la compañía se moviera, por eso habrá bailarines consagrados pero también los de las nuevas generaciones.
P.: ¿Cuáles son los planes previstos para la temporada? ¿Qué ideas tiene al respecto?
L.S.: En junio abrimos la temporada con «Manón», luego de la función del 25 de mayo, donde se verá el tercer acto de «El lago de los cisnes» junto al acto II de «La Bohème». Luego haremos las dos obras de Balanchine, «Tema y variaciones» y «Variaciones Donizetti» que se verán en septiembre; en octubre tenemos «El Corsario» y cerramos con «La Bayadera», que repone Olga Evreinoff y para la que va a llegar unos quince días antes Natalia Makarova, para supervisar la producción. Hay diferentes coreógrafos, diferentes manos. Todos propuestos por mí.
P.: ¿Está conforme con lo planeado y con las funciones programadas?
L.S.: A partir de junio hay una serie importante de funciones de cada programa. Además tenemos intenciones de llevar al Ballet a una gira con una programación acorde y a fines de octubre estamos invitados a La Habana, para el Festival de la Danza.
P.: Conforme entonces...
L.S.: Sí. Me siento feliz porque me dieron todo lo que pedí. Quería traer a determinados coreógrafos y me dieron el OK. Quería Balanchine en el Colón y también lo logré. Tengo también la programación de fechas para la temporada 2011. También se me dio la posibilidad de programar los títulos con mucha anticipación, lo que es muy conveniente para un teatro como el Colón. Para mí haber logrado hacer «Manón» también es algo que me alegra mucho. Vendrá la esposa de Kenneth MacMillan para el estreno, lo que es un privilegio y un aval para la compañía. Para la temporada 2011 tenemos previstos seis títulos.
P.: ¿Puede adelantar algo?
L.S.: Sólo tengo algo confirmado, pero es costumbre del director del teatro dar a conocer la temporada a fin de año y no antes. Por ahora no puedo darle títulos.
P.: ¿Van a estar los tres grandes ballets de Tchaikovsky en el repertorio?
L.S.: No hay que perderlos. Quiero que el teatro Colón tenga un «Lago de los cisnes» completo. Se ha retocado tanto que ya del original queda muy poco. En lo referente al año próximo quiero que de los seis programas por lo menos dos sean dedicados a coreógrafos del siglo XXI.
P.: ¿Y vendrá Jiri Kylián?
L.S.: Quiero que Kylián venga a trabajar con el ballet del Colón. El es uno de los grandes coreógrafos de la actualidad.
P.: ¿Quiénes colaborarán con el ballet como diseñadores?
L. S.: Para «El Corsario», por ejemplo, trabajarán Roberto Oswald en la iluminación, Christian Prego en la escenografía y Aníbal Lapiz en el vestuario, lo que va a ser realmente un lujo. Ya he visto los bocetos y son realmente maravillosos.
P.: ¿Cómo define el estilo de la compañía del Teatro Colón?
L.S.: La compañía del Colón es una compañía clásica. Pero estando en condiciones óptimas tiene que acceder a cualquier estilo y hacerlo bien. Pero queda claro que es una compañía de estilo clásico. Quiero una compañía dinámica y joven, trataré de lograrlo. Mi trabajo es muy ágil. Yo trabajo permanentemente. Aquí la compañía habla mucho. Mi dinámica, y por eso soy criticada muchas veces, es trabajar y corregir sin parar.
Entrevista de Eduardo Giorello


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