Periodista: ¿Cuáles son las urgencias que vino a plantearle a Nación?
Miguel Lifschitz: Necesitamos autorización para emitir deuda en el mercado local y, más adelante, aval para salir al mercado internacional. Pero también es prioridad que Nación incorpore los departamentos del norte al plan del Belgrano, que contemple deudas de infraestructura, y el desarrollo del gasoducto del noreste.
P.: ¿Y en materia de vialidad?
M. L.: Tenemos que mejorar el sistema de accesos a los puertos del sur y avanzar con la autovía de la ruta 34, que es donde ocurrió el trágico accidente con gendarmes. Esa ruta es clave, y en la provincia son casi 600 km; tiene un tránsito muy intenso de camiones y está totalmente saturada. Es insuficiente.
P.: ¿Sigue con la idea de impulsar el traslado del puerto de Santa Fe?
M. L.: Por supuesto. Es un proyecto ambicioso, pero muy importante para la ciudad capital. La política fluvial, el tema de la hidrovía, son temas que queremos potenciar. Es un sector que fue abandonado por el Gobierno nacional.
P.: ¿Cómo espera que Nación le devuelva a la provincia el 15% de la coparticipación retenida desde 2006?
M. L.: No tenemos una propuesta concreta. Creo que hay que establecer una comisión bilateral y escucharemos propuestas.
P.: ¿De qué monto estamos hablando?
M. L.: La deuda a valor nominal es de $ 22 mil millones, más intereses y actualización, lo que da unos $ 40 mil millones, el 40% del Presupuesto provincial de este año.
P.: ¿Y cuál es el destino que se dará a esos fondos que ya no se descuentan?
M. L.: Tal como lo establece la Ley de Presupuesto, la acreditación del 15% de coparticipación se usará sólo en obras o bienes de capital.
P.: ¿Cómo será su relación con Macri teniendo en cuenta lo feroz que fue la campaña en Santa Fe entre usted y Miguel del Sel?
M. L.: Con el Gobierno de Cristina de Kirchner tuvimos una relación muy conflictiva a pesar de que, teóricamente, teníamos coincidencias en muchos aspectos. Y esperamos que en esta etapa, a pesar de tener diferencias, podamos estar cerca de un diálogo más constructivo, de mayor franqueza. El clima viene en esa dirección.
P.: Que el Presidente lo haya sentado a su lado en la conferencia de prensa tras la primera cumbre de gobernadores parece una señal alentadora...
M. L.: Sí, lo es. La idea era que todos los partidos estuvieran representados en una mesa plural.
P.: ¿En qué estado está hoy la fluctuante relación entre el socialismo santafesino y la UCR?
M. L. Estamos en un muy buen momento. Tenemos un gabinete plural de catorce miembros, con seis socialistas, seis radicales y dos independientes. Pese a los pronósticos, no veo un escenario de conflicto a pesar de la doble pertenencia que podría tener el radicalismo a nivel provincial y nacional. Habrá que ver qué pasa cuando llegue el proceso electoral de 2017. Allí podría haber algún punto de tensión.
P.: ¿Y a nivel nacional? ¿Qué espacio ocupa hoy el progresismo?
M. L. Ha quedado muy diluido, invisiblizado, después de la desaparición de Unen y después del balotaje, que obligó a concentrar el voto ciudadano en dos candidatos. Pero hay un electorado que se siente identificado con una acción progresista y el desafío es recuperarlo y generar un espacio que pueda contener a diferentes dirigentes que hoy no se sienten identificados por Cambiemos ni por el peronismo.
P.: ¿Cuál será el impacto que tendrá la quita de subsidios a las tarifas de energía?
M. L.: Las distintas medidas que anunció Macri tendrán múltiples efectos en la provincia, algunos positivos y otros con impacto social, y habrá que medir cómo se articulan unos con otros. Por ejemplo, la quita de la retención al maíz es positiva porque estimula a productores, pero va a incrementar el precio interno, afectará la cadena avícola e impactará en los productos derivados. En cuanto a las tarifas, va a mejorar el servicio y las empresas podrán reinvertir, pero va a encarecer el costo a sectores que tendrán dificultades para afrontarlos. El Plan de Convergencia del kirchnerismo fue muy negativo, nos generó un retraso tarifario que tenemos que recuperar; además de que nunca se cumplió con el envío de fondos prometidos. Otras provincias, que lo suscribieron varios años, están en peores condiciones.
P.: El problema del narcotráfico ya es un mal endémico, que incluso fue el tema excluyente de la reunión del Consejo de Seguridad Interior. ¿Cómo es la situación en Santa Fe?
M. L.: En la reunión de gobernadores con Macri casi todos plantearon su preocupación por el avance del narcotráfico. Está en todas partes. Es grave a nivel nacional y el Gobierno lo tiene como eje central de sus preocupaciones. En la provincia estamos poniendo en marcha una batería de acciones nuevas coordinando acciones con fuerzas nacionales. Nos interesa que los gendarmes permanezcan en la provincia -acordamos sea hasta fines de enero-, para articular acciones con fuerzas provinciales en el marco de un proyecto común.
P.: ¿Qué opina de la decisión de Macri de designar en comisión a dos jueces de la Corte?
M. L.: Me parece un error, contradice lo que venía haciendo en otros temas. Y es contradictorio también con la campaña de Cambiemos, va en sentido contrario. Los nombres de Horacio Rosatti y Carlos Rosencrantz son excelentes propuestas. Pero insisto, no veo la urgencia para usar un método tan excepcional.
P.: Usted mencionó a horas de ganar ajustadamente las elecciones que no descartaba impulsar el balotaje. ¿Sigue con esa idea?
M. L. Sí, pero se necesita una reforma de la Constitución que es donde se fija el régimen. La reforma de la Constitución es una asignatura pendiente. Santa Fe y Mendoza son las únicas provincias que tienen una carta magna antigua. Espero avanzar este año, conformar una comisión integrada por expertos de todos los partidos, con amplio consenso.
P.: Además del balotaje ¿incluirá la reelección para gobernador?
M. L.: No es lo más importante. Sobre la reeleción hay diversas opiniones. La alternancia a Santa Fe le ha dado fortaleza institucional. No tengo una opinión cerrada sobre ésto.
| Entrevista de Florencia Arbeleche |


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