¿Llorará Obama cuando llegue hoy a África?

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Accra, Ghana - Técnicamente es sólo una corta visita de dos días tras la cumbre del G-8. Pero en todo el continente africano, el arribo del presidente estadounidense, Barack Obama, será un retorno a casa, de proporciones épicas.

El viaje de este hijo de padre keniata a Ghana es el primer viaje que realiza a África como presidente de Estados Unidos.

La decisión de visitar Ghana hoy tiene ampliamente una connotación simbólica. La ex colonia británica fue el primer país subsahariano en conseguir su independencia en 1957. Siglos antes había sido uno de los principales centros de la trata de esclavos.

Durante su viaje a Cape Coast, la capital de Ghana Central, Barack y Michelle Obama visitarán los fuertes de esclavos donde decenas de miles de ellos pasaban sus últimos días en África antes de ser forzados a abordar los barcos de los traficantes.

«¿Llorará?, se preguntan los bloguistas africanos al referirse al impacto emocional que provocará en el presidente de Estados Unidos este lugar tan significativo para las víctimas y descendientes de esclavos. Su esposa es descendiente directa de esclavos.

La decisión de visitar Ghana es vista también como un gesto hacia una de las democracias más estables de África, un país donde las sucesiones gubernamentales se concretan en forma pacífica y donde no existe ese «síndrome del gran hombre» que se verifica en tantos otros países del continente, donde los presidentes se perpetúan en el poder bajo cualquier medio.

Ghana es considerada ampliamente como una nación que se toma seriamente las reformas políticas y económicas, combatiendo tanto la corrupción como el nepotismo. El hecho de que Obama haya evitado Kenia, la tierra de su fallecido padre, es interpretado como una señal de insatisfacción de Estados Unidos ante el lento curso de reformas en ese país del África Oriental.

«El presidente y la señora Obama aspiran a estrechar la relación de Estados Unidos con uno de nuestros socios más confiables en el África subsahariana, y destacar el papel crucial que la gobernabilidad y la sociedad civil desempeñan en la promoción de un desarrollo duradero», dijo la Casa Blanca en un comunicado de cara a la visita.

Días antes de que Obama haya siquiera pisado tierra africana, los oportunistas están haciendo ya buenos negocios en Accra, vendiendo camisetas con la cara de Obama. Su eslogan de campaña «Sí, podemos!» se ha convertido en una expresión del orgullo negro y la conciencia propia en muchos países africanos desde que Obama se convirtió en el hombre más poderoso del mundo.

Las expectativas respecto de la visita del presidente estadounidense son tema de análisis en programas de radio en todo el continente. La biografía de Obama es una fuente de inspiración para muchos jóvenes africanos, educados y ambiciosos, desde Accra hasta Kinshassa, de Johannesburgo a Nairobi. Ellos esperan que en Accra, Obama encuentre palabras que inspiren aún más al continente de su padre.

Agencia DPA

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