19 de diciembre 2008 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

Mercados locales paralizados con ausencia de negocios tras la estatización de las AFJP. Esto repercutió en los escasos cócteles de fin de año entre operadores, reflejo de esa sequía. Comentarios sobraban sobre cuanto está ocurriendo: todos le apuntan a Amado Boudou en la ANSES y sólo la alegría de que no haya habido ningún «caso Madoff» en la plaza local. Por lo pronto volvió a rodar a pleno la «bicicleta financiera», permitida por altas tasas de interés y un dólar a futuro planchado por la intervención del Banco Central. El negocio ya conocido consiste en posicionarse en pesos a largo plazo, pero al mismo tiempo cubrirse con la compra de divisas a futuro. La alternativa preferida por las sociedades de Bolsa es comprar cheques de pago diferido en el mercado bursátil (todos avalados por Sociedades de Garantía Recíproca) a tasas que tienen un rango del 28% al 30%. Y al mismo tiempo se compran contratos a futuro (con plazos de tres a seis meses), que tienen una tasa implícita del 14%. Semejante diferencia permite una ganancia del 15% en dólares prácticamente asegurada. Existe un riesgo, que no es menor: una eventual mayor intervención del Gobierno no sólo en el dólar spot, sino en los mercados futuros, rompiendo normas tradicionales. No parece probable, pero tampoco lo era la intervención en el INDEC.

La ANSES se mostró muy activa esta semana con la colocación de plazos fijos para que los bancos vuelquen a créditos y también comprando bonos y acciones en el mercado. Sin embargo, desapareció de otro negocio clave: los fideicomisos financieros. Desde mediados de la semana pasada dejó de comprar estos productos y ya anunciaron a los organizadores, claves para mantener la rueda del crédito para consumo, que habrá una impasse hasta que arranque 2009. «No queremos seguir colocando al 22%, pero que luego las empresas terminen colocando a tasas que superan el 60% y en algunos casos el 100%», se justificaron. Un clásico del Gobierno y que casi nunca se cumple. El fideicomiso era -hasta hace pocos días- prácticamente la única alternativa de financiamiento que mantenían las empresas en el mercado de capitales.

Varios bancos aparecerían en la próxima licitación de plazos fijos de la ANSES. Se trata de algunas entidades cercanas a los Kirchner, como el caso del Banco de Santa Fe (propiedad de Enrique Eskenazi) y Nuevo Banco del Chaco, la entidad oficial de la provincia que gobierna Jorge Capitanich. El Banco de Neuquén también estaría presente, al igual que algunas entidades privadas como Banco Mariva. ¿Controlará alguien que después los fondos se destinen a nuevo crédito a consumo, pymes o lo que fuere? Muy difícil. Por otro lado, la necesidad estacional de pesos se notó en cierta venta de dólares por parte de las empresas para pagar sueldos y aguinaldos, pero también en el repunte de las tasas. La Badlar (plazos fijos mayoristas) ya tocó el 20% anual y tendría un empuje adicional hasta fin de año. Además, quedan apenas 4 días «hábiles plenos»: miércoles 24 y jueves 25 no hay mercados y el 26 es feriado en la administración pública. Lo mismo sucederá la semana próxima. Recién a mediados de enero aflojaría el costo del dinero.

Pese a esta nueva suba de tasas, algunos bancos se mostraron algo más activos en el mercado crediticio. Varias entidades que se habían retirado comenzaron a descontar cheques y documentos a plazos de hasta 60 días. Es que pagando el 20% de tasas para captar plazos fijos, tarde o temprano tienen que salir a colocar en el mercado en vez de dejar los fondos inmovilizados en el Banco Central. Quienes esperaban un rally del mercado de fin de año por efecto combinado Santa Claus-Obama, se sintieron algo defraudados con la fuerte caída de ayer de Wall Street. Los que mantienen su optimismo indican que hay varios motivos para pensar en al menos un buen arranque de 2009: el rescate financiero del Tesoro norteamericano está generando que lentamente se restablezca el crédito, el gobierno de Barack Obama lanzará no bien asuma un plan de estímulo económico por nada menos que u$s 850.000 millones y los bonos del Tesoro ya rinden 0, por lo que pasaron a ser directamente antieconómicos e invitan a buscar otro tipo de alternativa de inversión. Por ahora, el miedo sigue venciendo a la codicia.

Uno de los emergentes más castigados por el escándalo Madoff ha sido Brasil, donde se estima que inversores particulares tenían más de 8.000 millones de dólares sólo en manos del Fairfield Greenwich Group. Pero las víctimas serían muchas más dado que los principales bancos de Brasil, como el Itaú, Safra y Santander reconocen haber vendido fondos de Madoff en forma indirecta a sus clientes. Ayer los principales estudios de abogados de San Pablo recibieron numerosas consultas de danmificados sobre cómo proceder para obtener algún resarcimiento, aunque sea de parte de los bancos que vendieron los fondos Madoff. Por ello también las entidades procuraron ayer asistencia legal sobre un eventual grado de corresponsabilidad en el fraude.

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