15 de octubre 2010 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

Pese al descanso de ayer, es evidente que los mercados apuestan todo a un nuevo estímulo monetario por parte del Gobierno norteamericano. Por eso, el dólar sigue cayendo, las tasas se desploman, mientras que los metales y las materias primas baten récord. ¿Y si el tan mentado QE2 finalmente no se produce? Nadie se anima a responder. Y, en realidad, son pocos los que creen que no suceda, ya que la economía estadounidense continúa mostrando síntomas de debilidad, por lo que se ve a la nueva inyección monetaria como inevitable.

Los bancos de inversión continúan «bullish» con el mercado. Hace tres semanas se mencionó en esta columna que la visión es un Dow Jones a fin de año en un rango entre los 12.000 y los 12.500 puntos. De a poco se va acercando, aunque aún le quedaría bastante recorrido. Uno de los datos de la semana fue la suba de Apple hasta superar los u$s 300 por acción. Le falta cada vez menos para convertirse en la compañía de mayor capitalización bursátil del mundo. Ahora, los inversores están atentos a la nueva presentación de la compañía, vinculada a su producto más antiguo, la MAC. Pero ayer fue el día de la puntocom. Google subía el 9% tras el cierre del mercado (el «aftermarket») ante datos favorables de ventas, mientras que Yahoo creció ayer más del 4%. Hubo rumores de venta, negados rápidamente por la empresa.

Los inversores estarán pendientes de la presentación que realizará hoy Ben Bernanke. Se espera que el titular de la Fed brinde más pistas sobre el posible estímulo monetario y las perspectivas sobre la economía norteamericana. El lenguaje mucho más llano del funcionario en relación con las crípticas manifestaciones que caracterizaron a su antecesor, Alan Greenspan, suelen tranquilizar al mercado.

En la plaza local siguió la fiesta, más allá del traspié de ayer por el 82% móvil aprobado por el Congreso. Sin embargo, el veto presidencial debería llevar tranquilidad a los operadores en relación con la solvencia fiscal para 2011. Uno de los datos más destacados fue la reapertura de la colocación del bono de la provincia de Buenos Aires. En un solo día, en una operación liderada por el Deutsche Bank, se consiguieron inversores para colocar otros u$s 250 millones y a una tasa que estuvo medio punto por debajo de la registrada en la operación que se había cerrado hace dos semanas (11,5% contra 12%). Obviamente, ayudó el rally de los bonos soberanos y la caída del riesgo-país.