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Lo que se dice en las mesas
Federico Sturzenegger
Con las fiestas y el inicio de las vacaciones, los «arbolitos» volvieron a copar el microcentro porteño y en especial la calle Florida, sobre todo a la búsqueda de turistas con necesidad de cambiar sus dólares. Pero al mismo tiempo también creció mucho la actividad en «cuevas», tanto para el cambio de dólares como para el descuento de cheques y documentos. El 35% de la economía que se mueve en la informalidad pasa desde hace años por este circuito. Sin embargo, hace pocos días hubo un importante allanamiento, con detenidos incluidos, en una de estas «cuevas» que funcionaba en una oficina de lujo de Puerto Madero y encendió las alarmas entre los que se mueven en este mercado. El panorama lo habría completado una reunión convocada por algunos funcionarios con referentes del sector. «Terminen con este mercado», habría sido el mensaje transmitido. Sin embargo, los altos niveles de informalidad que se mueven en la economía y el cepo cambiario auguran que el negocio no sólo se mantendrá con buena salud sino que incluso tendrá mayor actividad en 2013.
Justamente el efecto de las fiestas y la necesidad de conseguir dólares para las vacaciones generaron ayer un fuerte repunte del dólar en el mercado paralelo, tal como se venía pronosticando para este fecha. Ni la decisión de la AFIP de aliviar un poco el acceso a los dólares oficiales para los que tienen viajes programados consiguió quitarle presión al «blue», que ayer llegó a superar los $ 6,70 después del mediodía. De esta forma se acercó a los niveles máximos que había tocado en julio, durante las vacaciones de invierno, aunque luego retrocedió fuerte hasta ubicarse en niveles de $ 6,20 durante más de tres meses. La incógnita en este panorama es si el tipo de cambio retrocederá a mediados de enero ante la menor demanda de billetes y, en ese caso, hasta dónde podría caer. Si bien esta suba de diciembre parece exagerada, al mismo tiempo el mercado da por descontado que el dólar continuará su rumbo ascendente en 2013 ante la continuidad de las restricciones cambiarias y la elevada inflación. Por lo tanto es más que improbable que retroceda en la forma que lo hizo después de las vacaciones de invierno.
Interpretar hacia dónde va la política monetaria intentando decodificar a Mercedes Marcó del Pont resulta a esta altura más difícil que lo que era descifrar a Alan Greenspan cuando estaba al frente de la Reserva Federal. Desde ya que Marcó del Pont no es Greenspan. En su último informe con proyecciones para 2013, que reemplaza al programa monetario (ya no debe presentarlo tras la reforma de la Carta Orgánica), no se plantea prácticamente ninguna meta cuantitativa en relación con variables clave como la base monetaria, o el M2 (base más depósitos a la vista). El informe apenas se limita a detallar que la oferta crediticia mantendrá en relación con la demanda de pesos del sistema, asegura que el saldo comercial continuará con un superávit mayor a los u$s 10.000 millones (este año fueron u$s 12.500 millones), que el BCRA recuperará reservas tras dos años de caída y que el nivel de crédito destinado a la producción por la línea compulsiva lanzada en junio de este año y que se repetirá en el primer semestre de 2013 representará el 9% del total destinado al sector privado. En cuanto a la política cambiaria, insiste con la «flotación administrada», reconociendo que cualquier movimiento mantendrá el gradualismo observado hasta la actualidad. En cambio no se habla de la inflación ni del fuerte aumento de la brecha cambiaria que se observó a lo largo de 2012 entre el tipo de cambio oficial y el paralelo.
El rally de los últimos 40 días permitió al índice Merval terminar con un resultado positivo, cuando falta apenas una jornada bursátil para finalizar el año. En el acumulado el 2012 la suba llega al 15,5%, superando levemente el incremento del dólar oficial, pero muy lejos del 40% que subió el paralelo en el año. Sin embargo, algunas acciones consiguieron ganarle incluso a la evolución del «blue»: sobresalieron el Grupo Galicia y Tenaris, que anotaron subas del 62,4%. También BBVA Francés, que creció el 44,7%. El resto estuvo lejos de estos niveles. Entre las líderes consiguieron cerrar en alza también Banco Macro (28,8%) y Petrobrás Energía, con un incremento del 12%. Otras acciones terminar con fuertes caídas en el balance anual, como Edenor (-52%), Pampa Energía (50%) y YPF (40%).
Con el economista apodado el «talibán» y el ejecutivo de banca privada apodado «el oso» en vacaciones, los pronósticos financieros quedaron reservados esta semana para «el maitre». Este veterano operador bursátil dijo ayer, desde «Azul Profundo», de Retiro, que «el mercado americano con las bajas que venimos observando no hace otra cosa que meter presión al congreso para solucionar cuanto antes el tema deficitario». Agrega, nigiris de pulpo de por medio, que «en la bolsa local se espera la onda verde que provenga de los EE.UU., para que siga con la suba accionaria; siguen siendo atractivos los papeles ligados a lo energético (YPF, PESA, Edenor y Pampa) viendo que con los cortes de luz recientes es claro el atraso tarifario».
Cónclave de cambistas en cercanías del Jardín Japonés donde el dólar no fue el tema sino, precisamente, el yen. Allí se habló mucho sobre Abe, el flamante primer ministro japonés de quien consideran que si hace lo que dice que quiere hacer, y parece que así será, el yen se depreciará más rápido de lo que estimaban los analistas (110/120 yenes por dólar en 2013 y 120/130 en 2014), hoy en 86 yenes por dólar. Incluso ahora contemplan que el Nikkei podría superar los objetivos para los próximos dos años (12.450/12.980 para 2013 y 13.190/13.740 para 2014), hoy en 10.300 puntos. Ocurre que Abe parece cada vez más determinado a presionar al BoJ (banco central nipón) para que adopte una política monetaria agresivamente laxa, en combinación con un incremento del gasto público que él mismo promoverá desde el Gobierno, a pesar de que el nivel de deuda/PBI supera el 200%. Un legendario operador explicó que el objetivo de Abe es promover la inflación y debilitar el yen, mejorando así la competitividad del sector exterior. Por ello le advirtió al BoJ que si no establece su objetivo de inflación en un 2% versus el actual 1%, revisará la ley que establece su independencia del Poder Ejecutivo. Para los cambistas estas son las «Abenomics» que debilitarán al yen y harán subir al Nikkei.
Herederos del legado del cocinero Gato Dumas, dos conocidos ex operadores del mercado junto al legendario discípulo Guillermo Calabrese, dejaron los vaivenes de los cupones y los bonos para embarcarse en el negocio de la enseñanza gastronómica. Aunque siguen ligados al mercado del que fueron protagonistas en los 80 y 90, el economista Ramiro Valdivieso (ex-Banco Rio, ex-BankBoston), gerente general de GD, y Fernando Pesci (ex-Interbonos), director comercial de GD, acompañan en la aventura al director académico Calabrese. Este trío se apresta a inaugurar un nuevo edificio de ocho plantas, con una inversión estimada de dos millones de dólares, para el colegio de gastronomía del Gato Dumas. Pero antes reunió a un grupo de los mejores cocineros argentinos, sommeliers, críticos y referentes de la industria gastronómica a la «previa» con una «comida de obra» donde se lucieron las propuestas del equipo de Calabrese. Entre los comensales se encontraban Martín Molteni y Fernando Orciani, representantes de la academia Bocuse dOr en Argentina, que adelantaron que la escuela del GD será sede local del tradicional concurso que se celebra en Lyon, Francia, una especie de «Oscar gastronómico internacional». Además de toda la información del sector y la industria en particular que fue el foco de las conversaciones, surgieron algunos datos curiosos como que el principal inversor extranjero en Uruguay era un miembro de la tradicional familia argentina Gruneisen, ex-dueños de la petrolera Astra, que habría realizado en el último tiempo importantes inversiones en el sector vitivinicultor y en particular de la oliva siendo el mayor productor del país de aceite.


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