De confirmarse la versión, se trataría de un "espionaje sistemático" llevado a cabo por el centro de escuchas británico GCHQ por el que se interceptaron los teléfonos y computadoras de políticos y funcionarios extranjeros participantes en esas reuniones. El objetivo de ese espionaje habría sido conocer con antelación las diferentes posiciones de los países del G-20, entre otras de aliados como Sudáfrica o Turquía, según The Guardian.
Entre las prácticas llevadas a cabo, los anfitriones británicos habrían recomendado a los integrantes de esas delegaciones que utilizasen una serie de internet-cafés donde los servicios de inteligencia podían leer los correos electrónicos. En 2009 se celebraron en Londres dos reuniones del G-20 (países industrializados y emergentes), en abril y septiembre, organizadas por el entonces primer ministro laborista Gordon Brown. La publicación de la información coincide con la cumbre de jefes de Estado o de Gobierno del G-8 que se celebra hoy y mañana en Irlanda del Norte, y de nuevo lo hace bajo la presidencia británica.
| Agencias EFE y Reuters, y Ámbito Financiero |

