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Los bomberos "chorros"
Por un lado, los acusan de robo de materiales de una obra de construcción lindera y por otro del robo del combustible asignado a las autobombas para usarlo en sus autos particulares .
Pero hay más. Los bomberos pasaban horas de trabajo no cumplidas para cobrar así un extra por comida diaria.
La causa tuvo como testigos y denunciantes a bomberos del mismo cuartel, quienes sufrieron amenazas.
Los denunciados trabajaban en la División Cuartel V "Belgrano" de la Policía Federal Argentina.
Están acusados de exacciones ilegales, peculado, concusión, falso testimonio, instigación a cometer falso testimonio y abuso de autoridad.
La jueza Alicia Iermini hizo lugar al pedido del fiscal Marcelo Munilla Lacasa para indagar a los bomberos.
La causa se inició el 25 de marzo de 2013 a partir de una denuncia que se recibió en la línea de atención telefónica del Ministerio de Seguridad de la Nación.
El denunciante presentó luego una serie de filmaciones que le daba crédito a la denuncia. Entonces, el fiscal decidió allanar el cuartel el 27 de febrero de 2014.
Sobre la base de las pruebas colectadas, el representante del Ministerio Público Fiscal pudo determinar la existencia de cinco hechos ilícitos, consignó el sitio fiscales.gob.ar.
A los bomberos se los acusa de haberse apropiado de materiales de construcción de una obra que empezó a construirse frente al cuartel.
En este caso, un principal habría obligado al capataz de la obra y a un oficial albañil a que les entregara bolsas de cemento y otros materiales.
La amenaza consistía en que si no entregaban los materiales, no los iban a dejar estacionar los camiones en el lugar. Los materiales robados, según la acusación, los usó un comisario para reparaciones en su domicilio particular.
También se acusa a los bomberos de haber sustraído combustible asignado por la Policía Federal Argentina para los vehículos de la repartición desde 2009 hasta febrero de 2014.
Sobre la base de análisis de los registros de la dependencia y un peritaje realizado por Gendarmería Nacional sobre el consumo de los vehículos, se pudo determinar que en el período analizado el cuartel consumió 70.408 litros de combustible, de los que sólo pudieron justificarse 24.560. El combustible lo usaban para sus autos particulares.
En un tercer hecho, dos comisarios y un subcomisario habrían obligado al personal administrativo del cuartel a consignar que trabajaban más horas de las que realmente lo hacían, para así solicitar la compensación por comida que otorgaba la PFA.
Ese dinero que les depositaban en las cuentas a los bomberos llegaba luego a manos de sus jefes.
También se investiga si los denunciados tomaron represalias contra el denunciante y sus allegados. Para todos los que se animaron a hablar, su jefe pidió sanciones.


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