3 de septiembre 2015 - 00:00

Los camporistas, en busca de más sciolismo

Daniel Filmus y Andrés Larroque
Daniel Filmus y Andrés Larroque
La campaña presidencial de Daniel Scioli en la Capital Federal atraviesa por la disyuntiva de una unificación contundente o el doble comando para atraer electores a la fórmula principal y a la tira de candidatos a diputados nacionales por el distrito.

Para la semana que viene se organiza una puesta que protagonizará el postulante en un teatro porteño, donde el candidato a presidente del peronismo intentará seducir con su discurso a un electorado que cree que aún puede tomar una decisión distinta en las urnas a la que tuvo en las PASO. En la interna de la Ciudad de Buenos Aires, el pasado 9 de agosto, la fórmula de Scioli apenas superó el 23% de los votos que anotó Mariano Recalde en la elección general local cuando se postuló a jefe de Gobierno y salió tercero.

La semana pasada se armó una Mesa Scioli Presidente de la Capital, donde estuvieron todas las porciones que animan el Frente para la Victoria, pero no La Cámpora ni "el peronismo ortodoxo" como apuntan a la representación oficial del PJ porteño que conduce el sindicalista Víctor Santa María. Concurrieron, sin embargo, varios integrantes del PJ, entre ellos Daniel Filmus, quien tiene un papel estelar en la nueva mesa coordinadora de la campaña. Al punto es su protagonismo que ese mismo día -después de la tenida que alentaron desde el núcleo más allegado al gobernador Gustavo Marangoni y el jefe de gabinete Alberto Pérez- se realizó una reunión con los camporistas a la cual también fue Filmus.

Allí se comentó que aparentemente La Cámpora no fue convidada al salón del Banco Provincia para integrar la mesa y que deberían hacerse esfuerzos por unificar la campaña con una planificación conjunta, interés no menor de la agrupación que lleva de primeros candidatos a diputados nacionales por el distrito a Axel Kicillof, Andrés Larroque y Nilda Garré. Por cierto en esa Mesa, que entre otros integró Jorge Taiana (primer candidato al Parlasur) participaron referentes de casi todas las tribus que se quedaron fuera de cualquier aspiración electoral.

Como sea, ahora el sciolismo intenta conquistar votos que, por ejemplo en la elección local se los llevó Martín Lousteau, es decir, un público quizá de clase media que en definitiva no comulga con el macrismo que domina el distrito.

Quieren que el candidato haga propuestas y firme compromisos en su campaña más simpáticos para los porteños pero fundamentalmente que lleve una suerte de tranquilidad en el sentido de que no habrá puja dura con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en caso de que Scioli llegara a la presidencia, ni una especie de guerra declarada.

Creen en el sciolismo y sus nuevos aliados que el kirchnerismo duro trasmite ese enfrentamiento y que sólo así se quedará con votos puros, sin posibilidad de aumentar el porcentaje en las urnas con adherentes nuevos.

Buscará entonces Scioli algunas coincidencias con el nuevo Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que tendrá a cargo Horacio Rodríguez Larreta.

Mientras, La Cámpora busca una movida conjunta para la nueva temporada de campaña hacia los comicios del próximo 25 de octubre. Si bien ya hubo un plenario de proporciones donde se mostraron en el escenario Scioli y Kicillof, se trató más de un acto para aglutinar a los militantes en todas sus versiones, que a los vecinos de la Capital Federal detrás de la candidatura del gobernador.

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